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Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)


  

Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)


A continuación se presenta el listado de labores que se recomienda realizar en la finca.
1. En fincas a cargo de un administrador, se debe procurar tener una persona de confianza con capacidad para asimilar los conceptos básicos sobre la broca y ponerlos en práctica. Además, es necesario contar con personal calificado, “plagueros”, para que ejecuten las evaluaciones de infestación de broca y personal capaz de realizar aspersiones de insecticidas adecuadamente. Por otra parte, se debe concientizar a los cosecheros acerca del daño de la broca y de, cómo de ellos depende en buena parte que permanezca en los cafetales.
2. Las fincas cafeteras deben estar divididas en lotes de diferentes edades siguiendo un plan de renovación que permita mantener los cafetales jóvenes y productivos. Esto facilita planear las labores de control de la broca ya que el manejo de cada lote será diferente de acuerdo con su edad y el nivel de infestación.
3. El tener el cafetal con variedad Castillo® además de los beneficios de no hacerse necesario el control de la roya, permite el uso del hongo Beauveria bassiana sin la interferencia de fungicidas que se utilizan para el control de la roya. Además, los frutos de la variedad Castillo® no caen tan rápido como los de Caturra, lo que hace posible programar mejor las recolecciones oportunas de los frutos maduros.
4. Las desyerbas selectivas, además de dejar que prosperen las arvenses nobles, conservar los suelos y reducir los costos de las desyerbas, fomentan la fauna de insectos benéficos que controlan los insectos plagas del café al alimentarse del néctar de las flores de estas plantas.
5. Las deschuponadas o podas oportunas en el cafetal permiten mantener el número de tallos apropiados a las densidades originales del cultivo. Además, facilitan la cosecha del café y los repases, lo cual disminuye el número de frutos presentes en la planta luego de la cosecha y que posteriormente pueden caer al suelo generando más poblaciones de broca.
6. Los registros de floración son importantes para establecer la edad de los frutos, ya que se conoce que la broca puede reproducirse en aquellos frutos de más de 150 días de edad. Sin embargo, es posible encontrar broca perforando frutos de menor edad cuando la población es demasiado alta, aunque en ellos no se reproduce.
7. Durante la cosecha es importante supervisar esta labor procurando seleccionar los mejores cosecheros, inculcándoles que es necesario hacer recolecciones eficientes sin dejar frutos en los árboles, evitando así su caída al suelo. Como norma debe establecerse que después de un pase de cosecha se debe evaluar y si en promedio se encuentran más de cinco frutos maduros en los árboles, la cosecha fue deficiente esto se debe corregirse e incluso repetirse cuando pasen de 10 granos en promedio por árbol.
8. El programa de manejo de la broca se inicia con una recolección exhaustiva de todos los frutos secos y su tratamiento en agua caliente o si se requiere, sumergiéndolos en suspensiones insecticidas.
9. Posteriormente se debe establecer un programa de cosechas oportunas de frutos maduros y sobre maduros evitando que caigan al suelo o permanezcan secos en los árboles.
10. Una vez hechas las recolecciones de frutos maduros se inician las evaluaciones de infestación mensuales en cada uno de los lotes.
Esto permite tomar decisiones de control y evaluar estas acciones en los lotes, y así establecer el estado general de la finca.
11. Cuando se utilice una medida de control contra la broca se debe evaluar. La evaluación se hace al mismo tiempo que se determina la infestación, recolectando 3 ó 4 frutos infestados con broca de cada rama para tener una muestra de unos 100 frutos brocados por lote.
Luego se disectan para contar el número de brocas muertas del total examinado y estimar el porcentaje de mortalidad. Al hacer esta evaluación también se deben hacer observaciones sobre la posición de la broca dentro del fruto. La posición A se refiere a una broca que inicia la perforación del fruto; la posición B muestra una broca en el canal de penetración; en la posición C la broca está perforando la almendra; y finalmente la posición D muestra una broca con su descendencia (huevos, larvas y pupas).
12. El nivel de infestación es una medida indirecta de la cantidad de broca que existe en un cafetal. Los estudios han mostrado que en Colombia no se pueden permitir niveles superiores al 5% durante la cosecha para producir café tipo Federación. Sin embargo, cuando no hay cosecha, debido a la dinámica de la broca, estos niveles se deben mantener por debajo del 2%.
13. Cuando los niveles de infestación lo ameriten y una proporción alta (>50%) de los frutos infestados se encuentren con la broca penetrando o en el canal de penetración (posiciones A y B), se justifica tomar medidas de control con insecticidas de categoría
toxicológica III-IV y/o bioinsecticidas (p. e., Beauveria bassiana).
14. Al determinar las infestaciones, el evaluador se puede dar cuenta que el ataque de la broca no es uniforme en todo el lote y que existen áreas donde es más concentrado. Con la ayuda de los mapas de la finca y señales en los árboles, estos sitios se pueden ubicar
fácilmente y las aspersiones con hongo y/o insecticidas se pueden concentrar en estos “focos” o “ puntos calientes.”
15. Las aspersiones de hongos e insecticidas sólo son eficaces cuando la broca está penetrando el fruto. El hongo se debe asperjar durante la época de cosecha, cuando por el efecto de ésta muchos adultos dejan el fruto y van a infestar los frutos verdes que quedan en los árboles. Al mismo tiempo se debe asperjar la base de los árboles para infectar las brocas que salgan de los frutos caídos. El hongo tiene la ventaja de que no restringe la entrada de los cosecheros al cafetal y se perpetua al reproducirse sobre la broca para infectar otras, mucho tiempo después de su aspersión.
16. La liberación de avispitas se debe realizar hacia finales de la cosecha cuando quedan frutos maduros brocados sin recolectar en los cuales pueden establecerse.
Fuente: Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)
(Fuente: Bustillo, P. Alex. El manejo de cafetales y su relación con el control de la broca del café de Colombia. Gerencia Técnica, Cenicafé, 2007. 40 Págs.)

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Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)

Prácticas agronómicas que contribuyen al control de la broca: a continuación se presentan las más importantes.
• La siembra de variedad Castillo®: además de evitar el control de la roya, presenta ventajas en relación con la broca, especialmente porque permite un mejor establecimiento del hongo B. bassiana porque no es necesario el uso de fungicidas en el cafetal. Además sus frutos permanecen más tiempo en los árboles permitiendo que los pases de cosecha se hagan antes de que frutos infestados por broca caigan al suelo.
• La disposición de los árboles en el campo. Es necesario que los trabajadores se puedan desplazar dentro de los cafetales eficientemente para hacer labores de RE RE, evaluación de infestaciones y las aspersiones para el control de la broca. Por otra parte, las labores de podas y deschuponamiento en los cafetales, realizadas oportunamente, facilitan la realización de las labores de cosecha y RE RE.
• La renovación de los cafetales: permite el ordenamiento de la finca, de tal manera, que no existan cafetales muy viejos que dificulten las labores de control de la broca, ya que en estos lotes es difícil el RE RE, se dejan muchos frutos maduros en los cafetales sin cosechar y caen muchos frutos infestados al suelo.
• El beneficio del café: exige prácticas que eviten el retorno de la broca a los cafetales. Por esta razón es necesario mantener las tolvas de recibo cubiertas con una tapa impregnada con grasa para que las brocas que salgan queden atrapadas. El despulpado del café sin agua, reduce los volúmenes de agua y evita que la broca salga flotando por los desagües hacia el cafetal. En los canales de correteo se deben colocar dispositivos que tamicen el agua residual del beneficio para capturar las brocas contenidas en ésta. Disponer de un silo con aire caliente es fundamental para eliminar los estados de broca que sobreviven en el grano pergamino.
• El beneficio ecológico utilizando el sistema Becolsub: evita que la broca escape. Además de sus ventajas en el proceso al usar tan poca agua no hay riesgo de escape de la broca. Así mismo, permite un secado en un silo inmediatamente, muriendo así los estados de la broca que se encuentren en el interior del grano pergamino.
• Hongos para el control de la broca del café: el hongo Beauveria bassiana se encuentra naturalmente infectando la broca en casi todas las regiones en donde la broca hace su aparición.
• La producción del hongo se puede realizar de manera artesanal o existen en el mercado formulaciones de laboratorios comerciales con licencia del ICA.
• Introducción de parasitoides de la broca: con el fin de incrementar la fauna de enemigos biológicos de la broca se logró introducir tres especies de parasitoides desde África: Cephalonomia stephanoderis Betrem, Prorops nasuta Waterston y Phymastichus coffea.
• Estos parasitoides se han liberado en los cafetales a través de actividades conjuntas con el Servicio de Extensión de la Federación Nacional de Cafeteros, con el propósito inicial de establecerlos en el ecosistema cafetero para que luego se distribuyeran a todos los cafetales infestados con la broca.
• El uso de insecticidas: el uso de insecticidas para el control de la broca sólo se debe llevar a cabo cuando técnicamente se requiera, es decir, se justifique por los niveles de infestación en forma localizada, en el tiempo apropiado de ataque de la broca y con la tecnología de aspersión recomendada.
• Los resultados de estudios llevados a cabo en Colombia, mostraron que la eficacia de los insecticidas se redujo a medida que el tiempo aumentó después de la infestación de la broca. Los insecticidas, independiente de la formulación, sólo son eficaces en el control de la broca cuando ésta se encuentra penetrando los frutos y su uso obedece a un esquema de Manejo Integrado de Plagas donde priman los criterios técnicos para evitar efectos adversos al ecosistema cafetero.
Recomendaciones finales para los caficultores: la broca del café, Hypothenemus hampei, es la plaga más importante del café y debido al hábito de ataque al permanecer la mayor parte de su vida en el interior de los frutos hace su control muy complicado. Para lograr un control eficiente es necesario establecer en forma integrada una serie de medidas que el caficultor debe seguir para poder ser exitoso en la producción de café en presencia de la broca.
Fuente: Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)
Federación Nacional de Cafeteros de Colombia

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Registro de floraciones: el registro de las floraciones en las fincas es muy importante porque permite hacer predicciones sobre el tiempo de ocurrencia de la cosecha, sus picos y los momentos críticos de posibles ataques de la broca. Así se puede aprovechar esta información para realizar la práctica de control más apropiada para reducir las
poblaciones de la broca que estén penetrando los frutos. Las labores se deben concentrar en la protección de la producción proveniente de las floraciones que representan los mayores volúmenes de la cosecha principal.
Ataque agregado o en “focos” de la broca: los puntos de agregación de la broca del café en cafetales mayores de tres años se localizan hacia los bordes de los lotes (tres primeros surcos) y hacia las depresiones o partes bajas del cafetal, lo mismo que en los cafetos situados cerca al beneficiadero, a los puntos de pesaje de café cereza y alrededor
de las tolvas recolectoras. En estos sitios comúnmente referidos como “focos” se deben cosechar de los árboles todos los frutos brocados, y recolectar los frutos presentes en el suelo, tanto los frutos sanos como brocados, puesto que se comprobó que los adultos de broca del café pueden salir de los frutos brocados y atacar frutos sanos en el suelo.
Ataque de la broca a frutos en el suelo: la broca se considera plaga de la parte aérea del cafeto y hasta nuestros estudios no se había mencionado su capacidad de reproducirse en frutos sanos caídos al suelo, pero esto se comprobó experimentalmente. Por tanto, la broca que emerge de los frutos caídos del suelo es capaz de atacar frutos sanos caídos que también se encuentren en el suelo.
Tratamiento de los frutos cosechados en los “focos” de broca: los frutos maduros, sobremaduros y secos infestados por la broca que se recogen en las labores del RE RE deben tratarse inmediatamente con calor. Si los volúmenes de café son pequeños pueden colocarse en una olla con agua hirviendo durante 30 minutos. Si se dispone de un silo para el secado del café puede entonces someterse a temperaturas de secado de 55°C durante una hora. Otra alternativa es hacer una fosa en la finca para depositar los frutos cubriéndolos con una capa de tierra de unos 10cm.
Los frutos sobremaduros y especialmente los secos, constituyen el reservorio de donde surgen las poblaciones que pueden dañar la siguiente cosecha. En los frutos secos o “guayaba” es frecuente encontrar 50 y más adultos de broca, que emergen tan pronto las
condiciones climáticas son favorables. Si estos frutos no se tratan o se benefician inmediatamente, se da oportunidad para que la broca los abandone y vuelva al cafetal. Estos resultados son el soporte de la recomendación acerca de la recolección exhaustiva de frutos sobremaduros y secos (repase), después de la cosecha, como práctica fundamental para mantener niveles bajos de daño por broca del café en la finca.
Control de brocas en la pasilla durante el beneficio: para eliminar la población de broca de las pasillas se recomienda sumergirla en agua hirviendo durante 10 minutos, para poderla secar y almacenar sin riesgo en la finca. Cuando las cantidades son muy pequeñas (<3kg), la pasilla se puede enterrar en una fosa.
Escape y mortalidad de la broca durante el beneficio del café: durante los procesos de la recolección y de beneficio por vía húmeda ocurre mayor mortalidad que escape de la broca. La supervivencia del insecto es crítica en las etapas de descomposición de la pulpa, durante la fermentación y durante el secado al sol del café pergamino y de las pasillas. También se ha encontrado que los descensos bruscos de la humedad relativa así como las altas temperaturas ocasionan la muerte rápida de los estados biológicos del insecto y el aborto de estados inmaduros desde las almendras.
Fuente: Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)
Federación de Cafeteros de Colombia

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Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)

Comprenden los requisitos y principios de higiene sobre la forma como deben
efectuarse la producción, el procesamiento, el empaque, el almacenamiento, el
transporte y la distribución de los alimentos, con el fin de controlar y reducir los riesgos
que afectan la inocuidad y la calidad del producto. Cuando las labores de producción se
realizan en fincas (producción primaria), se especifican como Buenas Prácticas
Agrícolas (BPA).
Estas prácticas buscan que los alimentos y productos para el consumo humano, como
el café en bebida, se fabriquen y elaboren en condiciones sanitarias adecuadas, con lo
cual se protege la salud de la población mundial.
Colombia, a través del Ministerio de Salud, decretó las Buenas Prácticas de
Manufactura para la elaboración y expendio de alimentos. Así mismo, promueve su
implementación en las cadenas agropecuarias y pesqueras del país. Cada sector
elabora y adapta aquellas que le garanticen un sistema de aseguramiento de la calidad.
Personal que labora en la finca cafetera: el caficultor y el administrador de la finca deben tomar las medidas y precauciones necesarias
para garantizar que se cumplan las Buenas Prácticas de Higiene (BPH) en todas las labores.
Requisitos higiénicos para los procesos del café en finca: las BPH están soportadas en un programa de higiene del personal, instalaciones, equipos y empaques.
Programa de saneamiento: en una finca cafetera es indispensable desarrollar e implementar un programa de saneamiento que incluya procedimientos de limpieza y uso de desinfectantes, manejo de residuos sólidos y líquidos y control de plagas
Instalaciones para el beneficio del café: se debe ubicar alejado de cualquier fuente de contaminación, sin poner en riesgo la salud y el bienestar de la comunidad.
Áreas de almacenamiento de insumos, materiales y agroquímicos: los insecticidas, fungicidas y herbicidas deben almacenarse separados de los fertilizantes y de otros insumos. Los equipos de aspersión y sus accesorios deben almacenarse en áreas separadas.
Equipos y utensilios usados en la finca: los secadores mecánicos deben diseñarse y operarse de tal forma que los combustibles y gases de combustión no contaminen el café. Las chimeneas deben estar alejadas de las áreas de secado al sol y de almacenamiento del café. Los equipos de secado mecánico del grano deben estar dotados de los instrumentos y accesorios requeridos para la medición y registro de la temperatura y el flujo del aire.
Buenas prácticas agronómicas en la finca cafetera: deben planificarse y seleccionarse las prácticas de cultivo, los métodos fitosanitarios y el manejo de cosecha y postcosecha, de tal forma que se mantenga el equilibrio en los agro ecosistemas cafeteros, se conserven los suelos, las fuentes de agua y se proteja a las personas.
Para mantener la calidad del café de Colombia deben cultivarse variedades de café arábica. Se recomienda su cultivo en regiones con las condiciones climáticas y los suelos apropiados.
La trazabilidad del producto exige semillas de buena calidad y procedencia conocida. Se recomiendan variedades con resistencia a la roya del cafeto.
En los cafetales se debe realizar: las desyerbas oportunas, la fertilización en la frecuencia y dosis requerida, los controles fitosanitarios basados en los principios de Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades, utilizando sólo en casos necesarios insecticidas, fungicidas y herbecidas permitidos y únicamente en focos o como medida complementaria a otros métodos biológicos y culturales de control.
Es necesario que los operarios que ejecutan labores de control fitosanitario y manejan sustancias químicas estén capacitados y dispongan de los elementos que protejan su salud.
Todos los empaques, recipientes, frutos secos y recogidos del suelo y los residuos de aplicaciones químicas o biológicas deben descartarse adecuadamente para no contaminar el café, el ambiente o afectar la salud de las personas.
Fuente: Federación Nacional de Cafeteros de Colombia


Anexo 1. Buenas prácticas agrícolas para el cultivo del café en Colombia (BPA)

Comprenden los requisitos y principios de higiene sobre la forma como deben
efectuarse la producción, el procesamiento, el empaque, el almacenamiento, el
transporte y la distribución de los alimentos, con el fin de controlar y reducir los riesgos
que afectan la inocuidad y la calidad del producto. Cuando las labores de producción se
realizan en fincas (producción primaria), se especifican como Buenas Prácticas
Agrícolas (BPA).
Estas prácticas buscan que los alimentos y productos para el consumo humano, como
el café en bebida, se fabriquen y elaboren en condiciones sanitarias adecuadas, con lo
cual se protege la salud de la población mundial.
Colombia, a través del Ministerio de Salud, decretó las Buenas Prácticas de
Manufactura para la elaboración y expendio de alimentos. Así mismo, promueve su
implementación en las cadenas agropecuarias y pesqueras del país. Cada sector
elabora y adapta aquellas que le garanticen un sistema de aseguramiento de la calidad.
Personal que labora en la finca cafetera: el caficultor y el administrador de la finca deben tomar las medidas y precauciones necesarias
para garantizar que se cumplan las Buenas Prácticas de Higiene (BPH) en todas las labores.
Requisitos higiénicos para los procesos del café en finca: las BPH están soportadas en un programa de higiene del personal, instalaciones, equipos y empaques.
Programa de saneamiento: en una finca cafetera es indispensable desarrollar e implementar un programa de saneamiento que incluya procedimientos de limpieza y uso de desinfectantes, manejo de residuos sólidos y líquidos y control de plagas
Instalaciones para el beneficio del café: se debe ubicar alejado de cualquier fuente de contaminación, sin poner en riesgo la salud y el bienestar de la comunidad.
Áreas de almacenamiento de insumos, materiales y agroquímicos: los insecticidas, fungicidas y herbicidas deben almacenarse separados de los fertilizantes y de otros insumos. Los equipos de aspersión y sus accesorios deben almacenarse en áreas separadas.
Equipos y utensilios usados en la finca: los secadores mecánicos deben diseñarse y operarse de tal forma que los combustibles y gases de combustión no contaminen el café. Las chimeneas deben estar alejadas de las áreas de secado al sol y de almacenamiento del café. Los equipos de secado mecánico del grano deben estar dotados de los instrumentos y accesorios requeridos para la medición y registro de la temperatura y el flujo del aire.
Buenas prácticas agronómicas en la finca cafetera: deben planificarse y seleccionarse las prácticas de cultivo, los métodos fitosanitarios y el manejo de cosecha y postcosecha, de tal forma que se mantenga el equilibrio en los agro ecosistemas cafeteros, se conserven los suelos, las fuentes de agua y se proteja a las personas.
Para mantener la calidad del café de Colombia deben cultivarse variedades de café arábica. Se recomienda su cultivo en regiones con las condiciones climáticas y los suelos apropiados.
La trazabilidad del producto exige semillas de buena calidad y procedencia conocida. Se recomiendan variedades con resistencia a la roya del cafeto.
En los cafetales se debe realizar: las desyerbas oportunas, la fertilización en la frecuencia y dosis requerida, los controles fitosanitarios basados en los principios de Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades, utilizando sólo en casos necesarios insecticidas, fungicidas y herbecidas permitidos y únicamente en focos o como medida complementaria a otros métodos biológicos y culturales de control.
Es necesario que los operarios que ejecutan labores de control fitosanitario y manejan sustancias químicas estén capacitados y dispongan de los elementos que protejan su salud.
Todos los empaques, recipientes, frutos secos y recogidos del suelo y los residuos de aplicaciones químicas o biológicas deben descartarse adecuadamente para no contaminar el café, el ambiente o afectar la salud de las personas.
Fuente: Federación Nacional de Cafeteros de Colombia

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