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Cultivo sin Suelo de Hortalizas Conductividad Eléctrica


   

Cultivo sin Suelo de Hortalizas
Conductividad Eléctrica
La conductividad eléctrica (CE) mide la concentración de sales disueltas en el agua y el valor se expresa en mS/cm, este valor multiplicado por un factor de corrección 0,7 o 0,9 en función de la calidad del agua, nos permite conocer de forma aproximada la cantidad de sales disueltas en g/l. La CE expresa la capacidad para conducir la corriente eléctrica.
Tan importante es conocer la CE de un agua de riego o de una solución nutritiva, como la concentración de sus iones, puesto que los puede haber en niveles de concentración que pueden resultar fitotóxico.
En general, podemos decir que un agua es de buena calidad cuando su valor de CE es inferior a 0,75 mS/cm, permisible con valores de 0,75 a 2 mS/cm, dudosa con valores entre 2 y 3 mS/cm, einadecuada cuando la CE es superior a 3 mS/cm. Por otra parte, los cultivos hortícolas son más o menos resistentes a la salinidad y así tenemos que: el tomate, el melón, la sandía, la berenjena son cultivos medianamente tolerantes a la salinidad; el fresón y la judía son sensibles.
Los iones disueltos están formados por: aniones, que son los iones de carga negativa y los cationes, que son los de carga positiva. Puesto que la electronegatividad de la solución nutritiva se mantiene siempre, el sumatorio de las concentraciones de aniones y cationes expresadas en meq/l., deben ser 0 ó <5%. La relación entre la CE y la suma de aniones o cationes en meq/l. debe ser aproximadamente 10. Esta relación es más baja en aguas que predominan los sulfatos y/o bicarbonatos y mayor de 10 cuando predominan los cloruros.
Formulación de la Solución Nutritiva
La concentración a la que se encuentran los distintos iones se puede expresar de distintas formas, siendo en los sistemas de cultivo sin suelo la de mmol/l. o meq/l, la más común para el caso de los macroelementos y la de ppm., para la de los microelementos.
Mol: se define como la cantidad de sustancia de un sistema que contiene tantas entidades elementales como átomos hay en 0,012 kg. de carbono 12. Cuando se emplea el mol debe especificarse si las cantidades elementales son átomos, moléculas, iones, electrones u otras partículas.
Puede decirse que el mol es la masa atómica, o la masa molecular, o la masa iónica de una sustancia, expresada en gramos.
Milimol: es la milésima parte del mol, o sea, la masa de una partícula elemental expresada en miligramos. Su símbolo es mmol.
Miliequivalente: es el resultado de dividir la masa atómica de un átomo o la masa molar de un radical iónico expresado en miligramos, entre la valencia del átomo o del radical. Su símbolo es meq.
Partes por millón: expresa la concentración de una partícula elemental. En soluciones nutritivas suele significar los miligramos de una sustancia concentrada en un litro de agua. Su símbolo es ppm.
El peso atómico lo utilizaremos para los distintos cálculos.
Elementos Peso atómico
N                  14
P                   31
K                  39,1
Ca                 40,1
Mg                24,3
S                   32,1
O                   16
H 1
C 12
Elementos Peso atómico
Na             23
Cl              35,5
Fe             55,9
Mn            54,9
Zn             65,4
B               10,8
Cu             63,6
Mo            95,9
Si              28,1
Fuente: Cultivo sin Suelo de Hortalizas
Aspectos Prácticos y Experiencias
Carlos Baixauli Soria
José M. Aguilar Olivert

Plagas y enfermedades del cultivo del aguacate Otras enfermedades



Plagas y enfermedades del cultivo del aguacate
Otras enfermedades

De fruto: Antracnosis, Mancha de sol (Sunblotch)

De tronco y ramas: Cancro de tronco y ramas, pudrición del corazón, pudrición de la madera, …

De raíces: Armillarea, Rosellinia necatrix, Agalla de la corona (Agrobacterium tumefasciens), Verticillium dahliae…
MANEJO INTEGRADO DE LA ARAÑA DE CRISTAL (OLIGONYCHUS PERSEAE) EN EL CULTIVO DEL AGUACATE
IDENTIFICACIÓN
O. perseae forma colonias en el envés, cubriéndose con una
densa tela de araña.
Los adultos de O. perseae presentan un cuerpo ovalado de color amarillo verdoso con varias manchas oscuras en la región abdominal. Huevos de color amarillo pálido y de forma esférica.
En las colonias se puede observar los diferentes estadios, que son: huevo, larva, protoninfa, deutoninfa y adulto.
Sensibilidad de los diferentes cultivares
Fuerte < Lamb Hass= Reed< Esther< Pinkerton< Gwen<Hass
DAÑOS EN EL CULTIVO
Caídas de hojas con daños foliares superiores al 8 %, o con poblaciones entre 100 y 500 ácaros /hoja (Hoddle, 1999b; Hoddle et al., 2002).
HOSPEDANTES ALTERNATIVOS
Daños de O. perseae en otros cultivos como: Duraznero (3), viña (2), rosa (1), parchita y pimienta.
También en flora arvense como: Ricinus comunis, Bidens pilosa, Sonchus oleraceus, Oxalis corniculata
Hoddle (1998): Acacia (Acacia spp.), Salix (Salix spp.) Bambú (Bambusa spp.), Algarrobo (Ceratonia siliqua L.), Bixa orellana L., Rhus spp., Cinnamomum camphora ((L.) J. Presn), Sonchus spp. y Chenopodium album L.
Métodos de control:
Control Biológico:
- Uso de N. californicus y G. helveolus como agentes de control de O. perseae en E.E.U.U. (Takano & Lee, 2001).
- Sueltas de N. californicus en Israel (Maoz et al., 2007)
- Sueltas de N. californicus en el Sur Peninsular ( Boyero et al., 2007)
- Ensayos de oferta de polen en Israel (Maoz et al., 2008) y sur peninsular (González – Fernández et al., 2007)
- Sueltas de N. californicus en Canarias (Torres, 2007); (Sánchez, 2008) ; (Rolo, 2009).
Control Químico:
Control Cultural: Barreras de Tanglefoot y retirada de hojarasca (Takano & Hoddle, 2002).
- Ensayos con diferentes materias activas acaricidas (Hoddle, 1998).
- Posibilidad de resistencia (Humeres et al., 2003).
- Ensayos en Canarias de diferentes materias activas (Torres, 2007); (Sánchez, 2008).
Fuente: Plagas y enfermedades del cultivo del aguacate
Agro Rincón – Instituto Canario de investigaciones agrarias
Gobierno de Canarias


Enfermedades en la uchuva

Ojo de gallo
Organismo causal: Etiología desconocida, sin embargo todas las
características del patógeno llevan a suponer que es de origen bacterial.
Debido a su baja incidencia no se conoce la importancia de los daños que
ocasiona, ni las estrategias de manejo.
Síntomas: En condiciones de campo, la enfermedad se presenta afectando
principalmente las hojas, como manchas necróticas de color marrón oscuro,
rodeadas de un halo clorótico y formando en el centro un punto de color
claro dando la forma de un ojo. La enfermedad se ha encontrado
esporádicamente afectando plantas de uchuva en el municipio de Silvania
(Cundinamarca).
Enfermedades ocasionadas por virus
Mosaico de la uchuva
Organismo causal. Corresponde a una partícula viral rígida de forma
alargada, que se transmite fácilmente por inoculación mecánica.
Síntomas: Los síntomas de la enfermedad en condiciones de invernadero
comienzan después de los doce días de la inoculación mecánica. A partir de
este tiempo las plantas detienen su crecimiento y aparece una decoloración
de las venas secundarias y terciarias, seguidas de clorosis de las hojas.
Posteriormente, aparece un mosaico suave seguido de un amarillamiento
completo de la hoja que luego se torna en moteado fuerte, con presencia de
ampollas. Las plantas afectadas no alcanzan a fructificar.
En condiciones de invernadero y mediante la inoculación mecánica, el virus
afecta otras Solanaceas como la tochuva o jitomate (Physalis ixocarpa) y los
tabacos Nicotiana tabacum var. Samsum y N. rustica, ocasionando
principalmente mosaicos fuertes, moteados y hasta la muerte temprana, como
en el caso de la tochuva.
La enfermedad se encontró por primera vez afectando una planta de uchuva
en un cultivo en el municipio de Silvania (Cundinamarca) a finales del año
2000.
En los municipios antioqueños de Sonsón y Santa Rosa de Osos, también se
colectaron muestras con síntomas de una enfermedad de origen viral que
presenta un cuadro sintomatológico muy similar al mosaico de la uchuva,
pero menos severo y con un rango de hospederos más reducido.
De acuerdo a la facilidad para la transmisión mecánica, a la susceptibilidad
del cultivo y a las posibles malezas hospederas, la enfermedad podría ocasionar
grandes problemas si no se maneja adecuadamente. No se conocen materiales
de uchuva con resistencia a esta enfermedad.
Manejo: Para evitar la propagación de la enfermedad, se debe tener en
cuenta las siguientes estrategias de manejo: Utilizar semilla de plantas libres
de la enfermedad; desinfestar cuidadosamente las herramientas utilizadas
para las podas y la cosecha antes de pasar a la planta siguiente; en la práctica
se recomienda desinfestar las herramientas, sumergiéndolas en una solución
jabonosa o de yodo agrícola; erradicar las plantas enfermas y evitar el
transporte de plantas para nuevas siembras, desde las zonas donde se presente
o se sospeche la presencia de la enfermedad.
Fuente: MANEJO DEL CULTIVO DE LA
UCHUVA EN COLOMBIA
José Luis Zapata P.*
Alegría Saldarriaga C.
Mauricio Londoño B.
Cipriano Díaz D.


Plagas y enfermedades del aguacate Araña Roja



Plagas y enfermedades del aguacate
Araña Roja (Oligonychus sp.) : Es mayo; si no se controla a tiempo
un acaro que con dificultad se puede observar a simple vista, es de color café-rojizo. Se localiza en el haz de las hojas succionando savia, en altas poblaciones las hojas se decoloran a un café bronceado pudiendo llegar a atacar el envés de las hojas, retoños y flores, aparece principalmente en época seca entre diciembre y puede llegar a representar daños económicos. Control: El cambio de estación
seca a estación lluviosa favorece el control natural de este ácaro, por lo que al final de la época seca no se recomienda ningún tipo de control. Para control preventivo se recomienda aplicar productos químicos como: Azufre.

Anillamiento del Pedúnculo:
Esta enfermedad provoca la caída de frutos de aguacate tamaño canica, uva y hasta frutos medianos, incide drásticamente en la variedad Hass cuando se da el cambio de la estación seca a la estación lluviosa, en esta etapa en las plantaciones que no tienen
pedúnculo aproximadamente a 1 cm. Del fruto, es una especie de ahorcamiento, la corteza se pone necrótica, en ocasiones se desprende y el fruto se torna violeta pudiendo desprenderse o permanecer adherido al pedúnculo.
Control: Se recomienda en forma generalizada, por desconocer el siembra adecuadas que permitan buena ventilación, podas de ramas bajas y podas de ventanas para evitar microclimas dentro de la copa con mayor humedad relativa, suministro de riego en la época seca, recolectar y destruir frutos
enfermos. En otros países reportan el control de la enfermedad con productos a base de Zinc (Zineb) riego y reciben fuertes aplicaciones de fertilizantes nitrogenados se acentúa la caída de frutos. El daño continua en condiciones de alta humedad. El daño se da en el agente causal, mantener las plantaciones con una fertilización de elementos mayores y menores bien balanceada, con distancias de Antracnosis durante todo el desarrollo del fruto.

Agricultura Urbana



Agricultura Urbana
A continuación te presentamos los diferentes tipos de contenedores empleados
para cultivo de hortalizas, sugeridos con base a la experiencia del Jardín
Botánico de Bogotá:
Tubular
Bolsa plástica negra, gruesa, de 100 cm de largo x 26
cm de ancho, en cuyo interior se dispone el sistema de
riego y el sustrato necesario para la siembra y desarrollo
de diversas hortalizas y frutales pequeños.
Los tubulares se pueden colgar o ubicar de forma
vertical en paredes, terrazas, patios de cemento o suelo
inerte, en espacios donde reciban la mayor cantidad de
sol durante el mayor tiempo posible del día.
Algunas de las ventajas que ofrece el empleo del contenedor tubular
es la optimización del uso del espacio vertical disponible, sembrando
más plantas por unidad de área horizontal, de igual forma disminuye las
labores del cultivo, entre ellas el deshierbe. Además en algunas zonas,
dependiendo de la humedad ambiental, se disminuye la cantidad y
frecuencia del riego.
Cojín
Bolsa plástica negra en cuyo interior se
coloca el sustrato necesario para la siembra y
desarrollo de diversas hortalizas de bulbo. El
cojín puede tener entre 30 y 35 cm de ancho
y 60 a 80 cm de largo y brindar al menos 15
cm de profundidad en los que la raíz pueda
penetrar fácilmente y producir hortalizas de
buen aspecto y longitud.
Botellas
Una botella con un diámetro mínimo de 10 cm y una
profundidad mínima de 15 cm, preferiblemente pintada por
fuera de color oscuro, puede convertirse en un contenedor
apropiado para el cultivo de diferentes hierbas medicinales
y hortalizas.
Este tipo de contenedor permite un aprovechamiento eficiente del
agua en el cultivo al favorecer la retención de humedad en el sustrato y
disminuir así la cantidad de agua requerida por las plantas.
Al igual que el tubular, en algunos casos se reduce el tiempo dedicado a
la realización de las labores del cultivo como el deshierbe. Además, por
la cubierta de plástico se evitan posibles daños o enfermedades.
Cuando se quiere cultivar hortalizas de bulbo o tubérculos, la
profundidad del contenedor debe ser como mínimo de 20 a 30 cm
en este caso una caneca plástica, con drenaje en la parte inferior.
Esto brinda las dimensiones necesarias para disponer el volumen
de sustrato requerido, aportar los nutrientes para el desarrollo de las
plantas y dar sostén a la planta.
Camas
Constituyen uno de los contenedores
comúnmente usados para el desarrollo de
cultivos urbanos, para su instalación necesitas
disponer de un espacio horizontal o con una
leve inclinación que permita a las plantas
recibir durante el mayor tiempo posible la
mayor cantidad de luz solar.
¿Cómo seleccionar los recipientes o contenedores?
El contenedor debe ser de un material inerte para evitar la interacción
de sustancias no deseables con los nutrientes, por lo tanto no utilices
canecas (baldes) o tarros metálicos y tampoco recipientes en los
que se hayan envasado pinturas u otras sustancias químicas.
El contenedor debe ser adecuado en tamaño para contener las raíces
de acuerdo con los requerimientos de profundización de la planta.
El contenedor debe ser lo suficientemente fuerte para soportar las
plantas y el sustrato.
Fuente: Gunther Merzthal
Coordinador Regional del Programa Ciudades
Cultivando para el Futuro (CCF)
au@ipes.org.pe
www.ipes.org/au

Cultivos hidroponicos Componentes y costos de producción



Cultivos hidroponicos
Componentes y costos de producción de una huerta hidropónica de 10 metros cuadrados
Los costos corresponden a los de Cultivos Hidropónicos a nivel familiar establecidos bajo la orientación de técnicos capacitados con proyectos auspiciados por el PNUD – Alcaldías de Armenia y Pereira - Cámara de Comercio de Armenia - (en condiciones del Eje cafetero Colombiano a precios de insumos de Abril de 2002):
A. COSTOS FIJOS
1. Madera para contenedores 30.000 (se recomienda comprar retal)
2. Puntillas 2.400
3. Plástico negro 25.000
4. Plástico amarillo (lindasof) 1.500
5. Manguerita para drenaje 600
6. Arena 10.000
Subtotal costos fijos 89.500
Costo fijo de 10 m2 por cosecha (/6) 14.916.66
Costo fijo por m2 por cosecha (/10) 1.491.66
Costo fijo por lechuga producida (/31) 48.11
B. COSTOS VARIABLES
8. Semillas de Hortalizas 3.000
9. Nutrientes para Hidroponía 12.000
10. Agua 8.000
Subtotal costos variables 23.000
11. Gastos no previstos (3% de A + B) 4.275
Total Costos variables por cosecha 27.275
(diez metros cuadrados)
Costo variable por metro cuadrado (/10) 2.727.50
Costo variable por lechuga (/31) 87.98
12.Total valor de la inversión (A + B) 116.775.00
(para 10 metros cuadrados)
Mano de obra por lechuga 4.15
Costo total por lechuga 140.24
(C. Fijos + C. Variables + M.O.)
Precio de venta estimado 300.00
Utilidad 159.76
Rentabilidad (Utilidad/costo x 100) 113.91 % en 30 días
Para otros cultivos como los mencionados arriba los costos pueden incrementarse o descender, pero en un porcentaje muy bajo. Algunos incluso pueden tener índices de rentabilidad superior. Pero no es suficiente atractiva rentabilidad de una lechuga o de cualquier otra hortaliza cosechada. Después de alcanzar el éxito agronómico es indispensable fortalecer la comercialización permanente de los productos obtenidos que es lo que asegura un buen nivel de ingresos, único soporte de la perdurabilidad de
proyectos de similar naturaleza, así el beneficio social (mejoramiento de la cantidad y la calidad de la alimentación, la generación de un cambio de actitud frente a proyectos productivos para superar la pobreza) sea muy notorio y bien considerado por algunas personas. La sostenibilidad de la Hidroponía Familiar solo se da si genera dinero suficiente para resolver algunas urgencias económicas al interior de las familias pobres. Podemos asegurar que el éxito de un proyecto de Hidroponía Familiar no reside
en producir muchos kilogramos o unidades de excelente calidad, sino en venderlas.
Fuente:
César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
® Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Enfermedades del café



Enfermedades del café
Mancha de hierro u ocular
También conocida como Mancha Circular y como Manchas Circulares. Esta provocada por un hongo que afecta las hojas y los frutos del cafeto. Aunque estas manchas rara vez causan defoliación, atacan gravemente a los frutos verdes y maduros, provocando que la pulpa se adhiera a la almendra, evitando que los frutos verdes alcancen su madurez.
Esta enfermedad es propia de los cafetales con poca sombra, muy soleados y descuidados. Las plantaciones infectadas presentan manchas de color negro, distribuidas en bandas circulares concéntricas de 5 a 10 Mm. de diámetro, de color café claro y con un punto característico más claro en el centro de la mancha.
En casos de ataques extremos, la Mancha ocular puede provocar en el cafeto la pérdida total de su follaje.

Antracnosis del café
Hongo que afecta a los cafetos con exceso de sombra, humedad excesiva y mala ventilación. Su ataque provoca la pérdida de hojas, ramas, de todo el follaje e incluso la pérdida de la cosecha. Aún y así, se considera, esencialmente una enfermedad de los frutos ya que estos son atacados tomando un color negro característico, se resecan y caen.
Los síntomas de la Atracnosis del café se traducen en manchas pardas que se dejan ver sobre las dos superficies de las hojas, que se extienden de sus puntas hacia la base.
Esta enfermedad se propaga durante la estación lluviosa y normalmente ataca a plantas ya infectadas por otras enfermedades fungosas. Para evitar la caída de los frutos y controlar el hogo es conveniente un buen drenaje, regular la humedad ambiente, disminuir la sombra y mantener una buena ventilación.
Mancha mantecosa
Este hongo que produce manchas circulares de medio centímetro, ataca principalmente a los frutos de las variedades arábicas, provocando su caída. Esta enfermedad se presenta en forma aislada y es un enemigo potencial de las buenas cosechas, ya que goza de una gran facilidad de propagación, capaz de desintegrar en muy poco tiempo gran cantidad de frutos. De hecho, es habitual que al detectarse esta enfermedad, las autoridades fitosanitarias, recomienden la erradicación total de las plantas infectadas, así como la quema del material vegetativo contaminado.
Manchas blanquecinas del cafeto
Son producidas por distintos líquenes que producen manchas características de color cenizo. Estas aparecen indistintamente en hojas y frutos, resecándolos y provocando su caída. La presencia de estas manchas es un síntoma de que el cafetal adolece de una mala ventilación. También es sintomático de que la plantación sufre de un exceso de humedad en su medio ambiente. Las manchas no tienen un patrón determinado para su formación, por lo que tendrán las más diversas formas y tamaños.
Mal de hollín o Mancha de humo
Enfermedad asociada a hormigas rojas o negras que se encargan de transportarla. Es producida por hongos que fructifican inicialmente en las secreciones azucaradas de los piojos, pulgones, etc. y que producen una capa compacta y áspera sobre la superficie de las ramas, frutos y hojas del cafeto. En la parte superior de estas últimas, el Mal de hollín se desarrolla en forma de membrana cubriendo la superficie total de la hoja. Al impedir la transpiración adecuada produce el debilitamiento y caída de hojas y frutos.
Fuente: Autor: Àngela d’Areny ForumCafe 

Cultivo de la pitahaya Antracnosis del fruto de Pitahaya



Cultivo de la pitahaya
Antracnosis del fruto de Pitahaya
• Esta enfermedad es causada por el hongo Colletotrichum sp. El hongo
ataca tallos y frutos, presentado manchas secas y hundidas de color negro.
• En casos extremos los frutos se pudren completamente, la enfermedad
en los frutos se inicia desde que se abre la flor de la Pitahaya.
Para el manejo de la enfermedad se recomienda lo siguiente:
• Sembrar material sano.
• Realizar podas fitosanitarias.
• Desinfestar las herramientas.
• Evitar suelos mal drenados.
• Eliminar residuos de flores días después de la floración.
• Quemar o enterrar los residuos de tallos de Pitahaya enfermos.
• Aplicar algún fungicida de contacto.
Otras plagas que atacan al cultivo
• Los pájaros, ratas y garrobos son animales que causan serios daños en la
Pitahaya, porque son capaces de picotear, roer y comerse gran cantidad de frutos
maduros.
• Para controlar las ratas se recomienda el uso de trampas o el uso de rodenticidas en
bloques tales como el Klerat o el Ramortal.
• Para controlar a los pájaros es necesario que haya un pajarero que cuide y espante a
los pájaros durante el período de maduración de los frutos.
• En general, los frutos de Pitahaya deben ser cosechados sazones o pintones para evitar el daño de pájaros, ratas y garrobos.
Fuente: MANUAL TÉCNICO BUENAS PRACTICAS DE CULTIVO EN
PITAHAYA
Nicaragua, diciembre de 2000

Cultivo sin Suelo de Hortalizas: Otros Sistemas



Cultivo sin Suelo de Hortalizas
Aspectos Prácticos y Experiencias
Otros Sistemas
Existen otros sistemas, aunque la superficie cultivada es de poca importancia, o bien, el
desarrollo del mismo es a nivel local, por el posible aprovechamiento de un sustrato. Como puede ser el picón en las Islas Canarias, cultivo en grava con empleo incluso de sistema de riego por subirrigación en bancadas; cultivo en otros sustratos orgánicos como la turba, serrín, corteza de árboles, sistemas de cultivo aeropónico, en los que las raíces de la planta se encuentran colgando en el interior de un contenedor que suministra la solución nutritiva con una alta frecuencia de riego, mojando dicho sistema radicular. Aplicación de cultivo de columna vertical, adaptado al cultivo de lechuga y fresón.
5 • Solución Nutritiva
El término solución nutritiva lo hemos venido empleando durante los epígrafes anteriores. Aunque pueden aplicarse cualquier otra técnica de fertilización, se ha generalizado el empleo de la solución nutritiva en los sistemas de cultivo sin suelo.
La solución nutritiva está formada por el agua de riego junto con los iones disueltos, procedentes de la disolución de los abonos empleados para la formulación de dicha solución, en donde se encuentran disueltos los elementos esenciales para el crecimiento de las plantas, en una proporción adecuada.
Las soluciones nutritivas han venido empleándose por los investigadores durante mucho
tiempo, que han intentado ajustar la idónea para cada cultivo y condición climática. Inicialmente en los cultivos sin suelo de España se han utilizado las soluciones aconsejadas en otros países de Europa, como el caso de las propuestas de los investigadores holandeses, C. Sonneveld y N. Straver, que han sido ajustadas a las condiciones climáticas mediterráneas e incluso ajustadas para el empleo de aguas salinas.
Cualquier solución nutritiva completa contendrá los macronutrientes esenciales para la planta, nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre, elementos que la planta requiere en su nutrición en cantidades relativamente elevadas y que se encuentran a nivel de porcentaje en la planta. También deberá contener los microelementos esenciales, hierro, cinc, manganeso, cobre, boro y molibdeno que los aportaremos generalmente a partir de un complejo comercial.
Para llegar a formular la solución nutritiva es importante familiarizarse con una serie de conceptos, algunos de los cuales, el agricultor que se encuentra trabajando con estos sistemas utiliza habitualmente.
5•1 pH
El pH de una solución nutritiva nos marca el carácter ácido o básico, e influye sobre la solubilidad de los iones.
En general, nuestras aguas tienen un pH básico, o sea un pH superior a 7, pudiéndose dar en dichas condiciones insolubilidades y precipitados, ello evita la buena nutrición y provoca la obturación de los goteros en nuestra instalación.
La mayor parte de las plantas trabajan bien en soluciones nutritivas con pHs comprendidos entre 5 y 7, en los cultivos hidropónicos generalmente se trabaja con pH de 5,5 a 5,8, puesto que en dicho rango de pH se encuentran mejor disueltos los iones, especialmente el fósforo y los microelementos.
Las sustancias que son capaces de liberar iones (H+) (protones) son ácidas y las que pueden liberar OH- dan reacciones básicas. El ácido nítrico tiene reacción ácida puesto que libera H+.
HNO3 NO3 - + H+
El medio ácido lo encontramos cuando la concentración de protones es superior a la de grupos hidroxilo y el medio será básico cuando se de el caso contrario.
El pH actúa mantenido los iones solubles para la planta y por tanto, mejorando la nutrición. Valores extremos pueden provocar la precipitación de los iones. Con un pH superior a 7,5 puede verse afectada la absorción de fósforo, de hierro y de manganeso, la corrección del pH puede evitar los estados carenciales.
El valor de pH a utilizar en la solución nutritiva debe permitir una buena asimilación de los nutrientes, evitando posibles fitotoxicidades y precipitados. Por encima de pH 7 la mitad del hierro se encuentra no disponible para la planta formando Fe(OH) precipitado, a no ser que el hierro se encuentre en forma de quelato. Por debajo de 6,5, el hierro se encuentra disuelto. El manganeso también ve reducida su solubilidad con niveles de pH altos.
Por encima de pH 6,5 la disponibilidad del fósforo y del calcio puede decrecer. En el rango de pH de 5,5 a 6,5 la práctica totalidad de los nutrientes está en forma asimilable. Por encima de 6,5 se pueden producir precipitados y por debajo de 5 puede verse deteriorado el sistema radicular de la planta, y más en sistemas de cultivo sin suelo en los que se emplean sustratos con bajo poder tampón.
En el agua de riego el pH suele ser básico y para bajarlo generalmente hacemos uso de ácidos, como puede ser el ácido fosfórico o el nítrico, encargados de neutralizar al ión bicarbonato:
HCO3 - + H+ H2O + CO2
El bicarbonato actúa de elemento tampón, debiendo mantener en las soluciones nutritivas finales unos 0,5 mmol/litro para evitar caídas bruscas de pH. Como puede verse la cantidad de ácido necesaria para conseguir bajar el pH a un cierto valor, va a depender de la cantidad de bicarbonatos existente en nuestro agua de riego.
Uno de los problemas con los que nos solemos encontrar en el manejo de soluciones nutritivas en cultivos hortícolas, son las variaciones de pH del drenaje, detectando en determinadas especies un pH superior al de entrada, en otras y en ciertos momentos del cultivo, pH incluso inferior al que estamos suministrando por medio del sistemas de riego.
Sobre el pH tiene influencia la forma de nutrirse la planta, principalmente en cómo toma los cationes o los aniones. Generalmente, un exceso de absorción de cationes sobre aniones provoca un descenso del pH, mientras que un exceso de absorción de aniones sobre cationes produce una subida del pH, ello se explica con el caso del nitrógeno, según las formas nítricas o amoniacales afectando sobre el pH final.
Fuente: Cultivo sin Suelo de Hortalizas
S è r i e D i v u l g a c i ó T è c n i c a
Carlos Baixauli Soria
José M. Aguilar Olivert

  

BASES PARA EL MANEJO AGROECOLÓGICO DE PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS URBANOS
LUCHA BIOLÓGICA
La lucha biológica como componente del manejo agroecológico de plagas consiste en aprovechar los enemigos naturales de las plagas que existen en los agroecosistemas o multiplicar masivamente los más promisorios (controladores biológicos), lo cual puede realizarse mediante las siguientes estrategias:
. Conservación de organismos benéficos: Consiste en el manejo del hábitat, la diversidad de plantas y las regulaciones sobre el empleo de plaguicidas y las prácticas
agronómicas, en consideración a sus efectos positivos o negativos sobre la protección y el desarrollo de los enemigos naturales de plagas que habitan en la finca (insectos, arañas, ácaros, hongos, bacterias, virus, nemátodos, etc.), los controladores biológicos que son liberados y/o aplicados de forma inoculativa o inundativa y los polinizadores que habitan en los sistemas de producción.
. Liberaciones de entomófagos: Las liberaciones de artrópodos entomófagos (ácaros, arañas, insectos) pueden realizarse de forma inoculativa (liberar pequeñas poblaciones para que se establezcan) o inundativa (liberar altas poblaciones para lograr un control inmediato).
. Aplicaciones de bioplaguicidas: Lo más usual son las aplicaciones inundativas de bioproductos (entomopatógenos, antagonistas) a base de hongos, bacterias, nemátodos, etc. que tienen como propósito lograr el control inmediato de las plagas. También se pueden realizar aplicaciones inoculativas de microorganismos que causan epizootias en las plagas de artrópodos (insectos y ácaros) o son antagonistas de fitopatógenos, para lograr su establecimiento en el suelo, como es el caso de los hongos y los nemátodos entomopatógenos.
La lucha biológica o control biológico tiene una serie de requisitos generales que son de vital importancia, ya que se trata de enfrentar organismos vivos, por lo que es necesario que el agricultor los conozca para tener éxito, a saber:
. Evitar el efecto de los plaguicidas sintéticos u otras sustancias tóxicas, sea mediante mezclas o en las aplicaciones y./o liberaciones en campo. Favorecer un microclima (humedad relativa, radiaciones solares, corrientes superficiales de aire, etc.) en la finca
que contribuya a la actividad y conservación de los enemigos naturales y los controladores biológicos.
Realizar un manejo agronómico del cultivo que no deprima o afecte a estos organismos beneficiosos y que favorezca su desarrollo y establecimiento. Conocer y chequear los parámetros de calidad de los bioplaguicidas y entomófagos que se adquieren para aplic.
aciones inoculativas o inundativas. Conocer y garantizar los requisitos técnicos para las
aplicaciones y/o liberaciones de controladores biológicos. Realizar evaluaciones continuas de las plagas para determinar la efectividad de los bioplaguicidas o entomófagos utilizados.
Lo anterior sugiere la necesidad de que el agricultor esté bien preparado para entender, evaluar y decidir respecto al manejo de estos organismos, lo cual es muy diferente a la
clásica aplicación de plaguicidas sintéticos.
MANEJO Y CONSERVACIÓN DE ENEMIGOS NATURALES
En muchas ocasiones se tiene un concepto limitado de lo que son los enemigos naturales de plagas, pues se refieren a los insectos entomófagos, parasitoides o predadores; sin embargo, los enemigos naturales o biorreguladores de plagas también
son los ácaros (predadores), arañas (predadoras), nemátodos (parásitos), hongos (patógenos), bacterias (patógenos) y virus que regulan naturalmente las poblaciones de las plagas y por tanto son aliados del agricultor, por ello se les nombra organismos
benéficos.
Aquí se incluyen también los organismos que son enemigos naturales de los nemátodos fitoparásitos y de los hongos fitopatógenos, que generalmente habitan en el suelo y muchas veces no se conocen por ser difíciles de observar.
Estos organismos que habitan en las fincas y en general en los ecosistemas urbanos, deben protegerse y favorecer su desarrollo, a lo cual se le llama científicamente conservación.
Por supuesto, cuando se habla de enemigos naturales o biorreguladores no se refiere a los organismos que se adquieren en los Centros Reproductores de Entomófagos y Entomopatógenos (CREEs) y que se llaman comúnmente medios biológicos o controladores biológicos, que se reproducen masivamente para realizar aplicaciones o liberaciones masivas.
Desde luego, al realizar prácticas de conservación, también se benefician a estos medios biológicos, porque se favorece que sean más efectivos y que se establezcan en los campos para continuar su actuación.
Fuente: BASES PARA EL
MANEJO AGROECOLÓGICO DE
PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS
URBANOS
Luis L. Vázquez Moreno
Ingeniero Agrónomo. Doctor en Ciencias.
Investigador Titular.
Entomología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Artrópodos Plagas. INISAV.
Emilio Fernández Gonzálvez
Licenciado en Biología. Doctor en Ciencias Agrícolas.
Investigador Titular.
Nematología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Fitopatología. INISAV.

Enfermedades en la uchuva- Marchitez bacterial


  

MANEJO DEL CULTIVO DE LA
UCHUVA EN COLOMBIA
Enfermedades en la uchuva
Marchitez bacterial
Organismo Causal: Ralstonia solanacearum (Smith) Yabunchi et al. Puede
atacar muchas especies de la familia Solanaceae, tales como la papa, el tabaco,
el lulo, el ají, el tomate de mesa y el tomate de árbol, entre otros. Se disemina
fácilmente por herramientas y por el agua riego o lluvia
Síntomas: EL síntoma de la enfermedad en condiciones de campo, consiste
en la marchitez de la planta, con una mayor evidencia en las horas de mayor
temperatura. Cuando se inicia la marchitez el follaje de la planta enferma no
muestra clorosis. Sin embargo, después de tres o cuatro días calurosos la
planta se torna completamente amarilla y se muere. La enfermedad se puede
presentar en cualquier estado de desarrollo del cultivo. Al comienzo sólo una
o pocas plantas muestran los síntomas, pero si las condiciones son favorables
para el desarrollo de la enfermedad, se puede diseminar al resto del cultivo.
Al realizar un corte en bisel del tallo de plantas fuertemente afectadas por la
enfermedad, se observan rayas angostas y de color oscuro que corresponden
a los haces vasculares infectados.
Se puede transmitir fácilmente mediante las herramientas utilizadas para las
podas, labores de desyerba y la cosecha. La enfermedad se ha encontrado
afectando cultivos de uchuva en los municipios de Santa Rosa de Osos
(Antioquia) y Silvania (Cundinamarca).
Manejo: Cuando la enfermedad se presenta, las plantas infectadas no tienen
capacidad de recuperación y no existe control para combatirla; por lo tanto, la recomendación hasta ahora, está referida a la aplicación de algunas prácticas que
disminuyen el riesgo de su aparición, tales como: plantas sanas para el trasplante,
 rotar cultivos con especies no suceptibles, evitar la siembra en campos
provenientes de cultivos de papa u otras Solanáceas, desinfestar las
herramientas utilizadas para las podas y cosecha antes de pasar a la planta
siguiente, instalar un “balde de desinfestación” con una solución de agua y
yodo agrícola en la entrada del lote, para sumergir el calzado y las herramientas
antes de ingresar al cultivo. Cuando se presenten plantas con síntomas
iniciales de marchitez, se deben retirar cuidadosamente sin disturbar el suelo
y cercar el sitio infestado mínimo por seis meses.
Fuente: MANEJO DEL CULTIVO DE LA UCHUVA EN COLOMBIA
José Luis Zapata P.*
Alegría Saldarriaga C.
Mauricio Londoño B.
Cipriano Díaz D.

El cultivo del peral Variedad "Canela”

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