Las cercas vivas en las fincas ganaderas


Las cercas vivas en las fincas ganaderas
El uso de las cercas vivas
reduce la tala de los bosques
en las fincas ganaderas
Proyecto enfoques silvopastoriles integrados para el manejo de ecosistemas
Introducción
La siembra de árboles o arbustos, para dividir los potreros o cercar las fincas, es una práctica tradicional, en América Central.
Esta práctica tiene diferentes nombres, según el lugar: cercas vivas, setos vivos, postes vivos, estacas vivas, etc…
En los últimos años, se empezó a valorar las ventajas económicas y ecológicas de las cercas vivas.
En términos económicos, las cercas vivas son más baratas (13%) y duran mucho más que las cercas muertas, lo que representa un ahorro de dinero importante, a mediano plazo.
Las cercas vivas producen forraje para la alimentación animal.
Además, son una fuente de productos maderables (como madera, postes y leña) y frutas que pueden ser consumidos en la finca y/o vendidos en el mercado.
En términos ecológicos, la siembra de cercas vivas es una manera de obtener madera sin talar más los pocos bosques que nos quedan.
También, están asociadas con la protección y mejoramiento del suelo, con mejor calidad del aire (secuestro de carbono) y mayor presencia de animales silvestres (ardillas, pájaros, pizotes, venados, murciélagos, etc…) e insectos (mariposas) en las fincas.
¿Qué es una cerca viva?
Consiste en sembrar líneas de árboles y/o de arbustos como soportes para el alambre de púas o liso, siguiendo los límites de una propiedad o marcando las divisiones entre parcelas según los diferentes usos del suelo (cultivos anuales o perennes, potreros, bosques, etc…).
Una cerca viva puede estar formada solamente de especies leñosas o de una combinación de especies leñosas con postes muertos.
¿Por qué utilizar cercas vivas en los potreros de su finca?
Las cercas vivas ofrecen varios beneficios a nivel de la finca y generan servicios ambientales.
Beneficios que ofrecen las cercas vivas
Beneficios para la finca
Tienen larga duración
Dividen los potreros
Marcan los linderos de la finca
Dan sombra al ganado
Producen madera
Producen frutos para el consumo humano
Sirven como alimento para el ganado
Incrementan el valor de la finca
Beneficios ambientales
Sirven como corta fuegos
Reducen la presión sobre los bosques
Aseguran un aire más saludable
Mantienen y mejoran los suelos
Aumentan la presencia de diferentes tipos de animales silvestres
Mejoran la belleza de la finca
Fuente: Las cercas vivas en las fincas ganaderas
Autores Cristóbal Villanueva, Muhammad Ibrahim, Francisco Casasola y Randall Arguedas
Revisión Analía Pugener y Jairo Mora Fotografías Proyecto GEF y Oxford Forestry Institute
Adecuación de texto y edición Pascal Chaput Diseño Enmente Impresión INPASA abril 2005


Guía del cultivo del tomate en invernaderos


Guía del cultivo del tomate en invernaderos
La producción de tomates en invernaderos ha atraído la atención en los últimos años, en parte debido a la nueva onda de interés en los “cultivos alternativos.” La atracción se basa en la percepción de que los tomates de invernaderos pueden ser más rentables que los cultivos agronómicos o los cultivos hortícolas convenciales. La fama puede ser debida a malos entendidos sobre cuán fácilmente se puede cultivar esta planta.
Mientras el valor de los tomates de invernadero por unidad es alto, los costos son también altos. Se detallan los siguientes puntos para aclarar cualquier malentendido que usted pudiera tener. Recuerde lo siguiente antes de decidir sobre la producción de tomates en invernaderos, ya sea como un cultivo para ganarse la vida o como un ingreso suplementario:
• Los tomates producidos en invernaderos requieren manejos únicos, distintos de los cultivos como soja y algodón, e inclusive ni similar a otros cultivos hortícolas. De hecho, un productor de tomates a campo abierto podría tener dificultades para cultivar tomates en invernaderos si no tomara un tiempo suficiente para aprender. Se debe entender que la producción de tomates en invernaderos es totalmente distinta de la producción de cultivos en el campo.
• Debido a los requisitos específicos de producción, los tomates de invernadero no pueden ser considerados como un cultivo “fácil.” Son uno de los cultivos hortícolas más difíciles de producir, con muchos procedimientos a seguir para asegurar plantas sanas y productivas.
• Por unidad, el tiempo necesario para el cultivo de tomates en invernadero es mucho mayor que cualquier cultivo hortícola de campo. Varias prácticas culturales semanales ( poda, atado, polinización, rociamientos o pulverizaciones, etc.) suman una cantidad tiempo significativa. El trabajo promedio estimado que se requiere en un invernadero (o módulo) es 20 horas por semana, por persona, para un invernadero de 24 x 96 pies).
A medida que el productor gana experiencia, este tiempo requerido puede reducirse. Esto da una idea de la cantidad de tiempo medio estimado sobre todo el cultivo. Se necesita más tiempo durante el transplante y la cosecha, y se necesita menos tiempo cuando las plantas están creciendo, desde el trasplante hasta la primera cosecha. Se deberían preveer las labores adecuadas antes de requerir ayuda.
• Los tomates de invernadero necesitan atención regular. Diferente de muchos cultivos de campo que pueden ser plantados, pulverizados en base a fechas fijas, y luego cosechados después de ciertos días, los tomates deben ser examinados diariamente. Ya que el sistema de crecimiento es complejo, muchas cosas pueden no andar bién. El producir tomates en invernaderos puede ser más similar al mantenimiento de una manada de vacas lecheras que al cultivo de hortícolas en el campo.
• El ambiente del invernadero no es estéril. Existe un malentendido muy común de que los invernaderos no tienen insectos ni enfermedades. Justamente lo opuesto es verdadero. Mientras que el ambiente del invernadero es excelente para la producción de tomates (y otros vegetales), es inclusive mejor para la propagación de pestes y enfermedades. Debido a la temperatura más alta, humedad relativa más alta, y exuberancia, una vez que se introduce el follaje verde, existen amenazas permanentes de insectos y enfermedades. Por lo tanto, los rociamientos o pulverizaciones semanales con insecticidas y funguicidas son prácticas normales.
Estos comentarios no son para desalentar futuros productores. De todas maneras, si usted está pensando en invertir tiempo y dinero para producir tomates de invernadero, usted debería saber los riesgos latentes como también los beneficios antes de ir más lejos. Si usted desea dedicar el tiempo necesario para aprender cómo cultivar esta planta, usted puede tener éxito si sigue los siguientes consejos en esta y otras publicaciones.
Fuente: Guía del cultivo del tomate en invernaderos
Mississippi Estate Universitiy Extensión Service


El cultivo de la sandia - Fisiopatías


El cultivo de la sandia
Fisiopatías
Daño por Frío: generalmente ocurre después del almacenamiento por algunos días a temperaturas <7°C. Los síntomas incluyen picado, pérdida de color de la pulpa, pérdida de sabor, sabores desagradables y mayor incidencia de pudriciones cuando se les transfiere a temperatura ambiente.
Daño Físico: El manejo inapropiado y la carga de sandías a granel muy a menudo dan lugar a pérdidas considerables durante el tránsito por magulladuras y agrietamiento. La magulladura interna provoca descomposición prematura de la pulpa y una textura harinosa.
Enfermedades: Las enfermedades pueden ser una causa importante de pérdidas poscosecha dependiendo de la estación, región y condiciones climáticas locales en la cosecha. Generalmente, estas pérdidas son bajas en comparación con los daños físicos debidos a magulladuras y manejo descuidado.
Consideraciones Especiales: La sandía en rebanadas o en cubos para las ensaladas de frutas precortadas tiene un período muy corto de calidad óptima. La pulpa se vuelve acuosa y harinosa.
Importancia Económica
La comercialización de las variedades de tamaño pequeño-mediano se realiza en cajas con 4-8 de frutos. En las variedades de tamaño grande la comercialización se realiza a granel.
Las perspectivas de futuro en cuanto a la comercialización radican en el tamaño del fruto, ya que este tiene el problema de ser demasiado grande para los tamaños familiares de la sociedad europea o americana, los cuales se están reduciendo considerablemente. Es por ello que en el futuro la tendencia probablemente sea hacia frutos de pequeño tamaño (inferir a 2 Kg.).
Fuente: Contenido
Ángel Daniel Casaca, Consultor individual, Ingeniero Agrónomo
Zootecnista, egresado de la Escuela Centroamericana de Agricultura y Ganadería de Costa Rica, ECAG.

Email: angelcasaca@yahoo.com

Cultivo de la piña Manejo del cultivo y cuidados culturales


Cultivo de la piña
Manejo del cultivo y cuidados culturales
2.6.1. Control de las plantaciones existentes
En el cultivo de piña se observarán los siguientes puntos:
Buena selección de plántulas (ver arriba).
Detectar si existen superficies que tienen sobreacumulación de agua. Caso que sí, aquí no se plantará piña. Estos espacios serán objeto de mejoramiento en la planificación de la rotación.
En la plantación se cuidará sobre todo que la piña y la vegetación que la acompaña tengan un crecimiento sin interrupción de ninguna clase. Toda transmisión de pulgones por hormigas se controlará a la brevedad posible. Una buena ayuda representa la pronta creación de sombra sobre las frutas.
En los sistemas agroforestales la sombra se reducirá 6 meses antes de la fecha prevista para la cosecha, para inducir a la floración.
En la temporada de cosecha se recogerán las frutas que paulatinamente vayan madurando (ver abajo).
Una vez que las plantas den frutos, se retirarán las otras piñas ya cosechadas. Los residuos de éstas serán desmenuzados y luego esparcidos en las inmediaciones.
Igualmente será necesario retirar plantas en forma periódica, dado que los brotes de la base (suckers) ya no dejan espacio suficiente para la planta mayor.
2.6.2. Control de melazas
En los cultivos de piña es difícil controlar las melazas con medios mecánicos.
Aplicar el método usual de control de malezas a los sistemas agroforestales no es posible, tampoco deseable. Si todos los espacios están ocupados por plantas, quedará poco campo para los pastos no deseados. Estos podrán ser fácilmente retirados a mano. La hierba madura la cortarán con machete o la sacarán con la mano, luego la dejarán como mulch en el mismo lugar. Una medida preventiva será la siembra de leguminosas no trepadoras (p..ej.: Pueraria ssp, Arachis pintos, algunas Vigna ssp, etc.) que cubran la superficie entera antes de plantar las piñas.
(La variedad Pueraria phaseoloides es una trepadora no apta para cultivos de piña). Por lo general este cultivo secundario suprime las malezas no deseadas.
Según la disponibilidad de agua, el cultivo - después de haber crecido lo suficiente - podrá ser recortado y luego empleado como cobertura orgánica muerta (mulch).
Fuente: Agricultura Orgánica en el Trópico y Subtrópico

Guías de 18 cultivos Piña © Asociación Naturland - 1ª edición 2000

SISTEMAS AGRARIOS URBANOS


BASES PARA EL MANEJO AGROECOLÓGICO DE PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS URBANOS
Hongos entomopatógenos: Otros microorganismos que se reproducen masivamente en los CREEs son los hongos entomopatógenos, que en el caso de la agricultura urbana tienen posibilidades contra plagas diversas.
Estos bioplaguicidas también se deben aplicar en momentos en que la plaga es más susceptible o cuando está próximo a manifestarse en el cultivo.
De mayor uso es el hongo Beauveria bassiana (BASISAV), que es muy efectivo contra coleópteros (picudos, crisomélidos, gallegos), aunque también tiene efectos contra plagas de otros órdenes de insectos (Tabla 13), principalmente moscas blancas, thrips y chinches, sobre todo en la época de mayor calor.
El hongo Verticillium lecanii (VERTISAV) también es de amplio uso en la agricultura urbana, por sus efectos contra moscas blancas, pulgones, cochinillas harinosas, chinches, thrips y otras plagas.
Este hongo es más efectivo en los períodos frescos y puede aplicarse solo o en mezclas con Beauveria bassiana, para aumentar su efectividad.
La primera aplicación se realiza cuando aparecen los primeros estadios inmaduros de las plagas y durante las primeras semanas, ya que cuando la plaga alcanza los estadios intermedios y finales, ya no resulta necesario.
Trichoderma (TRICOSAV): Entre los hongos que se producen en los CREEs los del género Trichoderma son muy codiciados por los agricultores, por su efectividad en la reducción de los patógenos del suelo en los semilleros y viveros, así como en los sustratos de los canteros (Tabla 15).
Igualmente resulta efectivo en el tratamiento de semillas botánicas y agámicas, para protegerlas contra los hongos que habitan en su superficie, mediante su aplicación en líquido a 40 L/ha y solución final de 400L/ha y sólida a 20 g/m2 (Heredia et al., 1996).
Producción local y uso de nemátodos entomopatógenos: Los nemátodos entomopatógenos están capacitados para buscar y matar rápidamente a su hospedador, muestran una alta virulencia y elevada tasa de reproducción.
Como la mayoría de los nemátodos estas familias poseen un ciclo de vida simple, que incluye el huevo y cuatro estadios juveniles, separados por mudas. El estado juvenil (J3) es la fase infectiva que resulta resistente a las condiciones ambientales y transportan en su interior la bacteria simbiótica, de un hospedante a otro.
Los infectivos juveniles penetran al insecto hospedante por vía oral, el ano y espriráculos y se dirigen al hemocele, donde se liberan las bacterias, las cuales se multiplican y provocan la muerte del insecto por septicemia en 48-72 horas.
Para lograr disminuir los efectos de los factores bióticos y abióticos sobre la eficacia de los nematodos y su persistencia, se recomienda la aplicación inundativa de una concentración alta (de hasta 1-1,5 millones de J3/m²) como estrategia inicial para asegurar que suficientes nemátodos se pongan en contacto con el insecto objetivo, se efectúe con mochilas (boquillas normales), preferentemente en horas de la tarde y después de haber realizado un riego.
Los nemátodos entomopatógenos se establecen en el suelo si las condiciones de humedad son buenas, por lo que ha de esperarse que sea suficiente con una aplicación para cultivos permanentes; aunque en el caso de los cultivos que se cosechan y siembran anualmente es necesario aplicar de nuevo, igualmente en los suelos estresados.
Por supuesto, lo más recomendado es evaluar su persistencia en el suelo, ya que el tipo de suelo y su manejo, así como la tecnología del cultivo pueden influir sobre sus poblaciones y por tanto requerirse nuevas aplicaciones.
Fuente: BASES PARA EL MANEJO AGROECOLÓGICO DE PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS
URBANOS
Luis L. Vázquez Moreno
Ingeniero Agrónomo. Doctor en Ciencias.
Investigador Titular.
Entomología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Artrópodos Plagas. INISAV.
Emilio Fernández Gonzálvez
Licenciado en Biología. Doctor en Ciencias Agrícolas.
Investigador Titular.
Nematología, Control Biológico, Manejo de Plagas.

Grupo Fitopatología. INISAV.

Frutales tropicales potenciales para el piedemonte llanero - Acerola


Frutales tropicales potenciales para el piedemonte llanero
Acerola
Nombre científico: Malphigia glabra L.
Sinónimos: M. punicifolia L., M. undulata
Familia: Malphigiaceae
Nombres comunes: Acerola, Barbados Cherry, Indian Cherry, Native Cherry, Garden Cherry,
French Cherry (Inglés); Cerise, Cerisier, Cerise de St. Domingue Cerise cóte (Francés): Acerola, Cereza, Cereza Colorada, Cereza de la Sabana, Grosella, Semeruco, Cemeruco
(Español); Cerejeira (Portugues) Shimarucu (Netherlands Antilles;Malpi(Filipinas).(1,2,3,4)
Descripción
Ecología, distribución y adaptación
Es propia de las regiones silvestres de las indias occidentales, América Tropical y las tierras bajas de México al Sudeste de Texas, caracterizada por ser pequeña, de hojas puntiagudas, pequeñas flores y frutas.
Se cree que la acerola se originó en Yucatán (por evidencia lingüística) y está distribuida desde el sur de Texas, por todo México (especialmente sobre la costa occidental desde Sonora a Guerrero) y el norte de sur América (Venezuela, Surinam y Colombia) y parte del Caribe (Bahamas a Trinidad). La acerola se introdujo satisfactoriamente en todas las áreas subtropicales del mundo (Sudeste de Asia, India, sur América) y algunas de las más grandes plantaciones están en Brasil. (1)
La acerola es típica de zonas áridas y boscosas. En general, puede ser clasificada como una especie tropical y subtropical; tiene escasa tolerancia al frío. (1,2,4)
El crecimiento de la planta se obtiene con temperaturas de 15-32°C en el transcurso del año, mientras que temperaturas nocturnas de 10-15°C paran el crecimiento del cultivo.
No tolera temperaturas de menos de 7°C por largos períodos, aunque en Florida y Taiwan ocasionalmente la temperatura es menor a 5°C por cortos períodos, sin afectar la planta. (6)
Descripción botánica
Especie de crecimiento relativamente rápido como arbusto o pequeño árbol (menos de 6 m), tanto el alto como el ancho son iguales, de reducido diámetro del tronco (10 cm). Puede ser podada en cualquier sitio y resiste podas sencillas o severas. Ocasionalmente aparecen chupones. Las ramas son quebradizas y fácilmente se rompen. El sistema radicular es superficial y los árboles pueden ser afectados por el viento, pero se pueden enderezar y recuperar en poco tiempo. (1, 4)
Las hojas de la Acerola son de verde oscuro a claro, brillantes cuando alcanzan la madurez, ovadas a lanceoladas, raramente oblanceoladas, algunas onduladas, de 2 a 7 centímetros de largas y 9.5 a 40 milímetros de ancha, con ápice obtuso o redondeado, base aguda o cuneiforme, con pequeñas vellosidades que pueden ser irritantes a las personas. Puede regarse durante el estrés hídrico, se recupera bien con la aplicación de agua y florece rápidamente. (1,4)
Las flores son sésiles sobre cimas de pedúnculo corto, con cinco pequeñas flores de color rosado blanco y con cinco pétalos con borde acucharado. Cerca del 90% de las flores caen del árbol, pero el inicio de la floración puede ser usado para contabilizar este efecto. (1,4)
La floración ocurre a lo largo del año, sin embargo sucede en ciclos asociados a la lluvia. Fructifica individualmente en las axilas de las hojas. Esta ocurre inicialmente sobre las estructuras viejas. (1,4)
Raramente se observa polinización, pero se cree que puede ser por abejas solitarias.
La polinización cruzada puede o no puede ser requerida dependiendo de la variedad  sembrada. En cultivos comerciales, se produce fruta sin necesidad de polinización cruzada.
(1,4)
Las frutas son redondas como una cereza con tres lóbulos y un diámetro de 1.25 a 2.5
cm. Son de color rojo brillante (raramente amarillas a naranja) con piel delgada o gruesa.
La pulpa es jugosa, ácida a subácida, algo dulce con un sabor característico. (1,4)
Fuente: Frutales tropicales potenciales para el piedemonte llanero
Javier Orlando Orduz R.1
Jorge Alberto Rangel M.2
© Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica. Regional 8.
© Programa Nacional de Transferencia de Tecnología Agropecuaria, Pronatta

Guayaba uso y comercialización

  Guayaba uso y comercialización uso El fruto se utiliza para el consumo en fresco, la preparación de jugos, jaleas, mermeladas, néctares, z...