Fruticultura: cultivo del limón


Fruticultura: Limones
Eureka
Árbol: tamaño y vigor medio. Pocas y pequeñas espinas.
Frutos: tamaño mediano a grande de unos 120 gramos de peso.
Forma elíptica u oblonga. Cuello pequeño en la base y mamelón
apical delgado. Pocas o ninguna semilla. Corteza de espesor medio
y con tendencia a presentar estrías. Zumo muy ácido, pulpa de color
verde-amarillento.
Rápida entrada en producción. Muy cultivada en California, Australia,
Sudáfrica, Argentina e Israel. Puede producir dos cosechas, la primera
y más importante, se recolecta en el mismo periodo que la variedad
Fino o un poco antes. Variedad muy productiva, con tendencia a
fructificar en los extremos de las ramas. Es sensible al frío y al ácaro
de las maravillas.
Libón
Árbol: Muy vigoroso y rústico. Muchas espinas, las cuales producen daños
en frutos y hojas. Frutos: elevado número de semillas.
El denso follaje permite que la fruta no quede tan expuesta. Cuando el
árbol es adulto el adelanto en calibre del fruto es menor que en la
variedad Fino.
Los principales clones son:
Fino-49: fruto de excelente calidad con recolecciones a partir de primeros
de octubre. La floración de los clones de Fino es agrupada, poco
refloreciente y fructificando en el interior del árbol. Tiene una mayor
producción en el caso de estar injertado sobre el patrón C. macrophylla.
Es un árbol muy vigoroso, espinoso y de vegetación compacta, teniendo
una rápida entrada en producción.
El fruto es simétrico presentando un mamelón poco pronunciado y ausencia
de collar. La corteza es de espesor medio y la piel es lisa y de color
amarillo claro, siendo fácil su desverdización en condiciones tempranas.
Fino-95: fruto de inferior calidad al anterior y menor producción, pero
puede recolectarse unos 15 días antes. Le afectan los fríos primaverales
en el cuaje. Es adecuado para zonas tempranas. Es apireno.
Verna-50: selección más difundida. Responde a las características
generales de la variedad Verna, con algunas diferencias: el Verna-50 es
más vigoroso, productivo, mayor rapidez de entrada en producción, más
espinas, menor reflorescencia y floración más agrupada y con tendencia a
fructificar en el interior. Tiene un elevado contenido en zumo y
prácticamente sin semillas. Si se cultiva sobre C. macrophylla presenta
tendencia a dar frutos algo más gruesos.
Verna-51: fruto mejor conformado con el collar y mamelón más reducido
que el Verna-50. Es más productivo y la forma del fruto es más interesante
comercialmente.
Verna-62: es el que tiene espinas más largas, pudiendo provocar mayores
destríos en los frutos y unas hojas más pequeñas que las otras dos
selecciones.
Es el que tiene los frutos de mayor tamaño con un mayor contenido en
zumo y un color externo más verdoso.
Fuente: Gobierno departamental autónomo de Santa Cruz
DIRECCION DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD

Cultivos hidropónicos PRINCIPALES PLAGAS: Hay muchas clases


Cultivos hidropónicos
PRINCIPALES PLAGAS:
Hay muchas clases de organismos vivos que pueden afectar el desarrollo
normal de las plantas cultivadas, pero en los cultivos sin tierra los que se
han observado con mayor frecuencia son:
Arañitas:
Son arañas muy pequeñas ( también conocidas como ácaros), casi invisibles
al ojo humano, que tienen diferentes colores y que por lo general atacan con
mayor intensidad en los períodos secos y calurosos.
Son muy severas cuando se presentan dentro de las cubiertas plásticas. Hay
una muy específica que ataca severamente los cultivos de tomate llamada
Russit mite.
Se ubican por detrás de las hojas y allí chupan la savia de la planta ocasionando principalmente tres perjuicios:
Debilitamiento general de la planta: Las hojas afectadas, al tener alterada la
coloración verde no realizan el proceso de la fotosíntesis sino en forma
muy parcial, por lo cual el crecimiento se retarda notoriamente hasta que
finalmente se detiene si no hay control oportuno.
- Mal aspecto: Coloraciones amarillentas, cobrizas o rojizas y presencia de
telarañas en las partes más afectadas que le quitan casi todo el valor comercial
a plantas que se consumen por sus hojas o tallos tiernos.
- En el cultivo de tomate y pimentón, el Russit mite ocasiona coloraciones
cobrizas en los tallos y hojas primero, después en las flores y finalmente hace
que los frutos, verdes y maduros se cubran de células corchosas que deterioran
por completo la calidad comercial, a pesar de que por dentro la calidad del
fruto no se afecta ni en su color ni en su consistencia.
- Transmisión de enfermedades causadas por virus que vienen en su aparato
chupador (estilete parecido a una jeringa) desde plantas que estaban infectadas.
Control:
El control de los ácaros es uno de los más complicados que hay en cuanto a
plagas, principalmente porque no son visibles a simple vista y por ésto no son detectados oportunamente por los cultivadores
Su presencia casi siempre se detecta cuando ya hay daños notorios lo cual
coincide con poblaciones muy altas que resultan muy difíciles de controlar.
Como se mencionó, estas son plagas de épocas secas y calurosas, por lo que
humedecer las hojas por el lado posterior, que es donde se ubican, hace menos favorable su desarrollo. También conviene aplicar lavadura (de algún jabón de
barra y preferiblemente si tiene un poco de azufre) haciéndolo con un
atomizador y siempre dirigiendo la aspersión hacia el envés de las hojas.
Estas aplicaciones deberían hacerse en las horas de la mañana y repetirse con
frecuencia.
Aplicaciones de algunos productos químicos a base de azufre son la única
alternativa cuando las poblaciones son tan altas que ponen en peligro al cultivo.
En este caso, las especies de la familia cucurbitácea (sandía, melón, pepino,
zuchini, calabaza) no deben ser aplicados con este tipo de productos porque
son muy sensibles a él y se pueden quemar. Para las otras especies, se pueden
utilizar, siempre empleando las dosis mínimas recomendadas por el fabricante
de cada producto. Son muy bien controlados por un predator natural conocido
como chrysopa.
Fuente: César H. Marulanda Tabares Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Fruticultura 6. MATERIAL VEGETAL


Fruticultura
6. MATERIAL VEGETAL
6.1. Variedades
Los criterios de selección de la variedad se basan en el contenido de zumo,
su calidad, albedo y presencia de semillas. Entre las variedades destacan:
Verna, Fino, Eureka y Libón.
Verna
Árbol: vigoroso con pocas y pequeñas espinas.
Si se injerta sobre naranjo amargo presenta un sobre crecimiento en la zona
del injerto de la variedad respecto al patrón, que con el desarrollo del árbol
formará el "miriñaque", que dificultará la circulación de savia y acortará la
vida productiva del mismo.
Al ser la floración más prolongada y numerosa que la variedad Fino y al
tener más flores esta minadas, la hace más propensa a los ataques de Prays
citri. Frutos: el peso es de unos 130 gramos. Forma oval. Color exterior
amarillo intenso.
Pocas semillas. Corteza gruesa, lo que favorece el transporte y la manipulación
. La piel del limón maduro es de color amarillo pálido, de menor intensidad
que en la variedad Fino, alcanzando la coloración de uno a dos meses
después que éste, teniendo los frutos del interior del árbol un color blanco-
amarillento. Al permanecer los frutos maduros en el árbol durante el verano,
puede sufrir más el ataque de Ceratitis capitata. Si el verano es caluroso el
fruto suele reverdecerse.
Recolección de febrero a junio. Una de sus principales ventajas es que
fructifica en verano, cuando los limones escasean en los mercados europeos.
Aunque tiene dos floraciones, la segunda cosecha es de menor calidad y
escaso aprovechamiento comercial. Tendencia natural a la reflorescencia, especialmente si durante el cultivo se producen desequilibrios hídricos o
bien el árbol tiene pocos frutos de la cosecha principal.
Fino
Árbol: muy vigoroso y de tamaño muy grande. Tendencia a la emisión de
brotes con espinas.
Frutos: tamaño mediano de unos 110 gramos. Forma variable; pueden ser
esféricos u ovalados. Sin cuello en la base, mamelón corto y puntiagudo.
Más semillas, piel más fina y mayor contenido en zumo que la variedad
Verna.
Recolección en primavera y segunda temporada (octubre-febrero). Muy
cultivada en España, Italia, Argentina y Uruguay. Es una variedad más
precoz que la anterior por lo que debe cultivarse en zonas cálidas,
sin riesgo de heladas.
Gran calidad para consumo en fresco y para la industria. Su característica
más importante es la precocidad ya que su permanencia en el árbol,
aunque su resistencia al manipulado son menores que en la variedad Verna.
Fuente: DIRECCION DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD
Gobierno departamental autónomo de Santa Cruz

Manual del Huerto Urbano Como abonar


Manual del Huerto Urbano
Como abonar
Las plantas se alimentan de los nutrientes minerales que hay en el sustrato
y que extraen mediante sus raíces. Los nutrientes que necesita en más
cantidad son el fósforo, el nitrógeno, el potasio y el magnesio. A éstos se
les llaman macronutrientes. Pero hay otros nutrientes que también son
necesarios para la planta pero en menor cantidad. Son los micronutrientes
entre los cuales está el manganeso, el boro, el cobre, el molibdeno y el hierro.
El sustrato del huerto urbano contiene estos nutrientes y, por lo tanto, no
será necesario añadir ningún abono. Ahora bien, después de unos meses
de cultivo los nutrientes se agotarán, no solo porqué las plantas los
consumen, sino también porqué algunos se lavan con el exceso de agua
del riego o con la lluvia. Entonces será el momento de añadir más
compost. Esta operación se suele hacer dos veces al año y no hace falta
sacar el sustrato para añadirle más ya que el volumen del sustrato de
nuestro huerto habrá disminuido lo suficiente debido a la compactación y
a la oxidación. Podemos aprovechar el momento de añadir el compost
nuevo para revolver todo el sustrato.
También es posible utilizar abonos químicos que venden en jardinerías
pero desaconsejamos este sistema ya que el compost es una fuente de
nutrientes más natural y muy equilibrada para las plantas.
Calabaza
Hay muchas variedades de calabaza de diferentes formas, midas, colores,
duración del ciclo. Ahora bien, no plantéis una calabaza en el huerto
urbano si no tenéis un poco de sitio para que la calabaza se escampe.
La calabaza es una planta de calor, se debe sembrar una vez bien entrada
la primavera (abril - mayo) poniendo dos o tres semillas en un hagujero.
La recolección se hace unos 6 meses después de la siembra. Una
característica original de la calabaza es que una vez cogida se conserva
muy bien durante unos meses.
Fuente: Manual del Huerto Urbano
HORTURBÀ
info@horturba.com
www.horturba.com

Cultivos hidropónicos A modo de ejemplo


Cultivos hidropónicos
A modo de ejemplo se presenta la forma de preparar y utilizar un
extracto o sumo de ajo:
INGREDIENTE CANTIDAD OBSERVACIONES
Ajo fresco 30 Sin la piel
Agua limpia 200 c.c.
PROCEDIMIENTO
1. Se muelen los 30 dientes de ajo hasta formar una masa blanda.
2. Esta masa se echa en un recipiente de vidrio o plástico que contenga
200 c.c. de agua.
3. Agregamos agua hirviendo hasta que la masa quede cubierta.
4. Se guarda el recipiente bien tapado durante 24 horas.
UTILIZACIÓN:
Después de este tiempo ya se puede utilizar, filtrando de 3 a 4 cucharadas
soperas (30 c.c. aproximadamente) en medio litro de agua y aplicando este
caldo con un rociador sobre el cultivo afectado por plagas.
Es conveniente ir alternando los diferentes extractos cada semana. Utilizar
uno sólo podría ocasionar resistencia del insecto al producto.
El procedimiento descrito es similar para preparar cualquier otro insecticida
natural a base de las plantas ya mencionadas, solo varía un poco la cantidad
de material a utilizar.
Contra las babosas o caracoles se pueden utilizar sacos mojados con agua y
con sobrantes de cerveza o con levadura. Estos se colocan al atardecer en
algunos lugares de la huerta. Las babosas se dejan atraer por el olor de la
levadura y se ubican debajo del saco. Al día siguiente por la mañana se
levanta el saco y los animales que haya se eliminan con el pie o se les echa
en agua salada.
Todas las plantas, sean cultivadas o silvestres, son atacadas por diferentes
clases de enemigos que al igual que nosotros las utilizan para su
alimentación o solo para vivir o reproducirse sobre o dentro de ellas.
Su presencia ocasiona daños que pueden llegar a ser importantes
económicamente dependiendo de la intensidad del ataque y del tiempo que permanezcan sobre las plantaciones.
En los cultivos sin tierra también se presentan algunos de estos organismos,
pero en la mayoría de los casos, la gravedad del daño depende de la
tolerancia que el cultivador tenga con la plaga, ya que si se hacen visitas
frecuentes y se observan detalladamente las plantas, se podrá detectar
oportunamente la presencia de alguna de ellas y su eliminación se hará antes
de que lleguen a causar un perjuicio grande al cultivo.
Los controles recomendados para este sistema de producción excluyen al
máximo posible el uso de insecticidas convencionales que son muy
venenosos y por lo tanto representan un gran peligro no solo para quien
los aplica, sino para quien consume los productos rociados con ellos,
especialmente si no se dejan los márgenes de tiempo necesarios para que
el insecticida desaparezca de la superficie y del interior de las plantas
(cuando el insecticida actúa internamente a través de la savia), lo cual no
sucede antes de 12- 15 días después de la aplicación para la mayoría de
este tipo de productos.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Cultivo hidropónico de lechuga Calefacción en época invernal.


Cultivo hidropónico de lechuga
Calefacción en época invernal.
Las mejoras introducidas este año en el sistema de calefacción nos han
permitido mantener la temperatura del agua de la balsa a 15 ºC durante
todo el periodo invernal, sin apenas variaciones.
Esto ha llevado aparejado un consumo de energía, proporcionada en
nuestro caso por una caldera de gasoil. Los datos de los consumos
y la escasa o nula reducción del ciclo de cultivo, hace necesario un nuevo
planteamiento de este apartado, planteando una menor temperatura, con el fin
de un mayor ahorro, sin desfavorecer el cultivo. De esta forma, para cultivos
posteriores se estudiará seguir calentando el agua de la balsa, a una temperatura
más baja rebajando el consumo de combustible al mínimo posible.
Manejo de las plantas.
Rendimiento del trabajo. En un cultivo de lechuga tradicional
en suelo, los trabajos de preparación, plantación, recolección
y limpieza posterior, además de los relacionados con la preparación del suelo,
pueden suponer más del 80 % del trabajo total, en cualquiera de los ciclos del
cultivo.
Con este sistema de trabajo, se evitan los trabajos de distribución de plantas y
plantación en todo el invernadero.
Igualmente, la distribución de cajas vacías, posterior agrupamiento y traslado
al exterior de la recolección, ya que todos estos trabajos se hacen desde un
punto fijo, en el extremo de las balsas.
Es aventurado calcular la reducción de trabajo que este sistema puede aportar,
ya que tanto la dimensión, como el hecho de ser un ensayo, no permite tener
datos exactos de lo que podría ser una explotación comercial. No obstante
podemos intuir que estos trabajos se pueden reducir a la mitad, sin poder afinar
el dato, como ya se ha indicado.
Fuente: Cultivo hidropónico de lechuga
SALOMÓN SÁDABA, JUAN A. DEL CASTILLO, MAITE ASTIZ,
JAVIER SANZ DE GALDEANO, AMAYA URIBARRI Y GREGORIO
AGUADO

Manual del Huerto Urbano Las cebollas y la col


Manual del Huerto Urbano
Las cebollas y la col se pueden transplantar más temprano. Cada semana o
quince días podríamos añadir más siembras de rábano y una lechuga más
para tener una producción escalonada.
El mes de abril, cuando las temperaturas ya son más cálidas podemos añadir
algunas de las hortalizas de verano. Una tomatera en medio de la acelga y la
col y una planta de pepinos al lado de la col.
Durante todos estos meses podemos añadir lechugas y rábanos para ir teniendo
cosecha escalonada.
A finales de primavera o principio de verano podemos plantar un par de judías
al lado de la acelga.
a. La siembra
Sembrar es el primer paso importante de nuestro huerto. Existen dos formas
básicas de siembra: sembrar directa al huerto o sembrar en contenedores
pequeños para después trasplantarlos al huerto (plantel).
Hay hortalizas como el rábano, la zanahoria o el nabo que no se pueden
trasplantar y obligatoriamente se deben de sembrar.
Otras hortalizas como la lechuga, la cebolla o el tomate, aunque se pueden
sembrar directamente, es aconsejable transplantar el plantón que podemos
comprar en alguna tienda agrícola.
Sembrar el plantel no es sencillo. Se debe vigilar muy bien que haya una
humedad constante pero no excesiva y una buena temperatura para favorecer
la germinación. Cerca de una ventana soleada, en el interior de una casa es
un buen lugar para hacer nuestro plantel.
Como contenedor para nuestro plantel podemos reutilizar envases de yogur
con un agujero en la parte inferior para que el agua drene.
Una de las dudas que nos surge cuando hacemos las primeras siembras es a
que profundidad se debe poner la semilla. Una norma que funciona bastante
bien es que la profundidad de la siembra debe tener relación con el tamaño
de la semilla. Normalmente la siembra a una profundidad entre una y tres
veces el diámetro de la semilla.
b. El transplante
Las hortalizas que se pueden transplantar su plantel, que podemos encontrar
en algunas tiendas agrícolas, son por ejemplo: la lechuga, la col, el tomate,
la escarola y la acelga. Durante el transplante se debe tener mucha cuidado
de no estropear las raíces de la planta y hacer un agujero lo suficientemente grande .Después se debe presionar ligeramente el sustrato alrededor de la
planta transplantada. También es aconsejable regar con una regadora el
plantel acabado de transplantar.
Las hortalizas que se transplantan también se pueden hacer directamente de
semilla pero duración del cultivo es más largo.
c. Como regar
El riego es posiblemente la clave más importante para el éxito de nuestro
huerto. Como las plantas tienen poca profundidad de sustrato el agua se
agota con facilidad.
Gracias al sistema de riego por goteo y al programador de riego podemos
regar con precisión. Primeramente se debe ajustar la cantidad de agua del
riego. Esto se hace programando el tiempo que dura el riego. También se
puede cerrar un poco el grifo para conseguir menos cantidad de agua.
Sabremos que el riego ha finalizado cuando comience a salir agua por
debajo de la mesa. Normalmente será necesario sólo unos 30 segundos
de riego.
Cada cuando se debe regar? Esto depende de la época del año y de la
cantidad de plantas que hay en el huerto. Al principio deberá observarse el
sustrato para saber si está muy seco o todavía está húmedo. Si observamos
que las plantas se marchitan quiere decir que hemos esperado demasiado y
ya deberíamos de haber regado. Seguramente no se morirán por falta de agua
pero no crecerán tanto y, por lo tanto, la cosecha será menor. En pleno verano
y con el huerto en pleno funcionamiento puede ser necesario regar dos o tres
veces al día.
Fuente: Manual del Huerto Urbano
HORTURBÀ
info@horturba.com
www.horturba.com

Manual del Huerto Urbano a. El sustrato


Manual del Huerto Urbano
a. El sustrato
El huerto urbano no tiene tierra, tiene sustrato. El sustrato es de origen
100% orgánico y contiene una mezcla de restos forestales y estiércol.
Estos restos han sido sometidos a un proceso de fermentación que es
conocido como compostaje y el producto que obtenemos se llama compost.
La primera ventaja del compost o del sustrato orgánico es que tiene mucha
más capacidad de almacenar agua y nutrientes que la tierra. Esto es
fundamental ya que en nuestro huerto las plantas tendrán poca profundidad
de sustrato para que las raíces busquen el alimento.
La otra diferencia importante es el peso. El sustrato orgánico pesa hasta tres
veces menos que la tierra normal y, por lo tanto, carga mucho menos la mesa
y la terraza. No debemos poner nunca tierra en la mesa de cultivo ya que no
está diseñada para soportar tanto peso.
b. Producir para el autoconsumo
Primero debemos tener en cuenta que queremos producir para el propio
consumo. Por lo tanto, si cada semana comemos una lechuga, cada semana
debemos plantar una lechuga.
Si quisiéramos plantar muchas lechugas nos encontraríamos en el momento
de la recolecta que no sabemos que hacer y se nos estropearían. A esto se le
llama escalonar la producción.
En algunas plantas no es necesario escalonar la producción ya que se pueden
hacer conservas o por qué ya producen escalonadamente, como por ejemplo
la tomatera.
1. Conceptos claros...
c. Duración del ciclo
La duración del ciclo es el tiempo desde que plantamos o sembramos hasta
que podemos hacer la recolecta. El tiempo que damos es una orientación y
puede variar según diferentes factores.
El primer factor es la variedad. De una misma hortaliza podemos encontrar
muchas variedades diferentes con ciclos más cortos o más largos. Nosotros
siempre aconsejamos las variedades de ciclos más cortos ya que para el
reducido espacio de nuestro huerto será más divertido sembrar y recolectar
rápidamente.
Otro factor importante es la temperatura. La misma planta crecerá y madurará
mucho más rápido si hace calor que si hace frío. Además, la temperatura de
las mesas de cultivo siempre variará más que la que tendrían en el suelo
debido a la poca profundidad del sustrato. Por lo tanto, en el verano las raíces
tendrán más calor y en invierno más frío que si fuesen cultivadas en el suelo.
Esto hace que los ciclos de cultivo de las hortalizas sean un poco más cortos
en época de buen tiempo y, al mismo tiempo las raíces son más sensibles a
las heladas del invierno que no en el cultivo de tierra.
Para saber el momento de recolectar una verdura es necesario que aprendamos a observar la planta y reconocer su momento óptimo.
b. El cultivo en sucesión
Otro concepto importante para conseguir el máximo rendimiento es la sucesión.
Por ejemplo sembramos una semilla de rábano y, al lado una planta de lechuga
y una planta de tomate. El rábano crece rápidamente y se coge en 30días. Después
de coger el rábano, la lechuga empieza el máximo desarrollo y lo cogemos
después de 60 días, justo cuando la tomatera empieza hacer fruto y sombra. Así
pues, conseguiremos que los tres cultivos no se molesten entre ellos durante una
parte importante del ciclo y aprovechamos al máximo la superficie. Decimos que
se van sucediendo. Esto es uno de los trucos para conseguir el máximo rendimiento
de poca superficie.
El cultivo en sucesión se puede considerar una variedad del policultivo. Para planificarlo debemos de tener en cuenta la tabla de compatibilidades entre cultivos.
Fuente: Manual del Huerto Urbano
HORTURBÀ
info@horturba.com
www.horturba.com

4.2. MANEJO DE LA DIVERSIDAD FLORÍSTICA


BASES PARA EL MANEJO AGROECOLÓGICO DE
PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS URBANOS
4.2. MANEJO DE LA DIVERSIDAD FLORÍSTICA
Este es uno de los componentes de mayor importancia en la
prevención y supresión de plagas en los sistemas de producción
de la agricultura urbana, ya que en las ciudades es necesario
incrementar la biodiversidad y esto se puede lograr cuando se
hace más compleja la vegetación que existe en las fincas
(Waage, 1991).
Por ello, la diversidad florística consiste en promover diversas
plantas en la finca, sin excluir los cultivos.
Las ventajas no solamente son económicas (otras producciones)
y sociales (ornamentación, protección, etc.), sino porque
al aumentar la diversidad de plantas se crean condiciones
para reducir la ocurrencia de plagas y favorecer el desarrollo
de los biorreguladores, entre otras como se verá a continuación
(Vázquez, 2004):
. Reduce la ocurrencia de plagas inmigrantes por efectos
de barrera física, confusión (color y olor) y disminuye la
manifestación de plagas que habitan en la finca, por efecto
de la reducción de los recursos (hospedantes) preferidos
y por tanto de las fuentes de infestación.
. Favorece el desarrollo de los enemigos naturales (biorreguladores)
de las plagas, al proveerlos de presas o huéspedes
alternativos (entomófagos y entomopatógenos), sitios de
refugio (entomófagos) y complemento en la alimentación
(adultos de los entomófagos).
. Contribuye a un microclima más favorable para los
biorreguladores de las plagas, principalmente la atenuación
de las corrientes superficiales de aire, la disminución de la
temperatura y la regulación de la humedad relativa, entre
otros factores.
Es muy importante entender este nuevo enfoque, pues aquí
se integran tácticas que bien pudieran considerarse entre las
prácticas agronómicas, pero es preferible una visión integral
donde se considere que el manejo de las plantas a nivel de la
finca es esencial.
Fuente: BASES PARA EL
MANEJO AGROECOLÓGICO DE
PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS
URBANOS
Luis L. Vázquez Moreno
Ingeniero Agrónomo. Doctor en Ciencias.
Investigador Titular.
Entomología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Artrópodos Plagas. INISAV.
Emilio Fernández Gonzálvez
Licenciado en Biología. Doctor en Ciencias Agrícolas.
Investigador Titular.
Nematología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Fitopatología. INISAV.

Cultivo del limón REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS


Cultivo del limón
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
Es la especie de los cítricos más sensible al frío, ya que es la más tropical y presenta
floración casi continua. Por lo que requiere para vegetar climas de tipo semitropical. En
los climas tropicales, el limonero crece y fructifica con normalidad, sin embargo, los
frutos que produce no tienen buena calidad comercial, al ser demasiado gruesos y tener
poca acidez, por ello en dichas zonas se prefiere el cultivo de la lima ácida (C. latifolia).
El clima más adecuado para el cultivo del limonero es de tipo mediterráneo libre de
heladas. Los períodos de sequía seguidos de precipitaciones juegan un importante papel
en la floración. Publicidad
Necesitan suelos permeables y poco calizos. Se recomienda que el suelo sea profundo
para garantizar el anclaje del árbol, una amplia exploración para garantizar una buena
nutrición y un crecimiento adecuado.
Los suelos deben tener una proporción equilibrada de elementos gruesos y finos
(textura), para garantizar una buena aireación y facilitar el paso de agua, además de
proporcionar una estructura que mantenga un buen estado de humedad y una buena
capacidad de cambio catiónico.
No toleran la salinidad y son sensibles a la asfixia radicular. En general la salinidad
afecta al crecimiento de las plantas mediante tres mecanismos relacionados entre sí pero
distintos:
Alteraciones hídricas producidas por sus efectos osmóticos sobre la
disponibilidad de agua.
Acumulación de iones tóxicos.
Interferencias con la absorción de elementos nutritivos esenciales, que provocan
desequilibrios en el balance de elementos minerales.
En los cítricos los efectos dañinos de las sales se combaten con:
Estrategias de riego.
Uso de material vegetal tolerante.
Utilización de sales de calcio.
PROPAGACIÓN
En teoría en los cítricos es posible la propagación sexual mediante semillas que son
apomícticas (poliembriónicas) y que vienen saneadas. No obstante la reproducción a
través de semillas presenta una serie de inconvenientes: dan plantas que tienen que
pasar un período juvenil, que además son bastante más vigorosas y que presentan
heterogeneidad. Por tanto, es preferible la propagación asexual y en concreto mediante
injerto de escudete a yema velando en el mes de marzo, dando prendimientos muy
buenos. Si se precisa de reinjertado para cambiar de variedad, se puede hacer el injerto
de chapa que también da muy buenos resultados. El estaquillado es posible en algunas
variedades de algunas especies, mientras que todas las especies se pueden
micropropagar, pero en ambos casos solamente se utilizarán como plantas madre para
posteriores injertos.
Fuente: Gobierno departamental autónomo de Santa Cruz
CULTIVOS FRUTICOLA FRUTICULTURA
DIRECCION DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD

Cultivo hidropónico de lechuga Oxigenación de la solución nutritiva.


Cultivo hidropónico de lechuga
Oxigenación de la solución nutritiva.
Otro de los temas muy a tener en cuenta por el tipo de cultivo
que se plantea, es el de mantener una cantidad apropiada de
oxigeno disuelto en el agua, para garantizar una adecuada sanidad y
desarrollo de las plantas.
En todo el cultivo del pasado año mantuvimos una oxigenación de la solución
nutritiva mediante el movimiento del agua con una bomba en la balsa, y un
salto de agua en otro depósito a nivel inferior. Este sistema nos dio unos resultado
muy buenos, con niveles de oxigeno disueltos en el agua muy altos,
que en todo momento, invierno y verano fueron adecuados.
Para el ensayo de este año, hemos dispuesto otros métodos de aireación de
la solución nutritiva, sobre todo en la época calurosa, ya que el método anterior,
el del salto de agua, aun siendo muy efectivo, es difícilmente exportable
a cultivos con superficies mayores de cultivo. El movimiento continúo de toda
el agua supondría una gran inversión en el equipo de bombas, además de un
gasto elevado de energía.
De esta forma se están probando este año otros sistemas de oxigenación de
la solución nutritiva, como son: la inyección de aire a cierta presión en el agua,
inyección de aire en la corriente de agua mediante dispositivos Venturi, o la
aportación de ozono a la solución.
La poca bibliografía disponible que ha sido consultada referente a este tema
habla de valores limitantes de oxigeno inferiores al 25 % de saturación. Entre
2 y 2,5 mg/l de oxígeno disuelto para las temperaturas del agua que se alcanzan
en el cultivo en las distintas épocas.
De los nuevos sistemas de aireación probados este año, la inyección de aire
a ligera presión en la solución nutritiva, ha dado valores muy buenos de oxigeno
disuelto en el agua, valores mínimos de 5,25 mg/l, lejos de los valores limitantes.
En el caso del venturi, y el aporte de ozono en la solución nutritiva, los valores
han sido mas bajos, llegando en algunos casos a rozar esos valores mínimos,
con 2,5 y 2,75 mg/l, de oxigeno disuelto
Tanto en una como en la otra prueba, el cultivo de lechuga se ha desarrollado
sin problemas aparentes por este tema.
Consumos de agua y nutrientes.
El sistema de cultivo de las balsas es un sistema cerrado. No se genera un
drenaje de lavado, de forma que la solución nutritiva se va salinizando
paulatinamente, hasta que pueda darse el caso de que sea necesario un cambio
del agua contenida en las balsas. Mediante este sistema de funcionamiento
es relativamente fácil medir los consumos de agua que se van teniendo en
cada cultivo, calculando de esta forma el consumo de agua para cada unidad
de lechuga producida. Los resultados obtenidos son los siguientes:
En otros sistemas, como el de hidropónico con perlita, resultan unos consumos
mayores de agua, de más del doble en algunos cultivos, a consumos similares
en otros.
Fuente: Cultivo hidropónico de lechuga
SALOMÓN SÁDABA, JUAN A. DEL CASTILLO, MAITE ASTIZ,
JAVIER SANZ DE GALDEANO, AMAYA URIBARRI Y GREGORIO
AGUADO

Guayaba uso y comercialización

  Guayaba uso y comercialización uso El fruto se utiliza para el consumo en fresco, la preparación de jugos, jaleas, mermeladas, néctares, z...