Cultivos Hidroponicos: Elementos menores o micro elementos


Elementos menores o micro elementos
Cobre, Boro, Hierro, Manganeso, Zinc y Molibdeno.
Las plantas los necesitan en cantidades muy pequeñas pero sin ellos, no
habría asimilación de los otros elementos nutritivos o se presentarían
alteraciones importantes en el desarrollo de las plantas hasta hacerlas
improductivas. Por ejemplo, la ausencia del boro impide la división de las
células y por esto se afecta en forma severa la formación de nuevos tejidos
por lo cual las plantas dejan de crecer y en los puntos de crecimiento se
forman ramilletes de hojitas que no tienen área suficiente para realizar la
actividad fotosintética (sin fotosíntesis no hay vida vegetal y sin vegetales,
la vida animal - incluida la de los seres humanos - es imposible).
Si los elementos menores no existieran en la solución nutritiva, las plantas
podrían crecer pero no llegarían a producir o las cosechas serían de mala
calidad (mal color, consistencia y/o sabor).
Para hacer más fácil el aprendizaje y la práctica de la aplicación de los
nutrientes hidropónicos, se han agrupado los elementos nutritivos sólo en
dos grupos teniendo en cuenta la compatibilidad que hay entre ellos.
Así tenemos entonces una solución concentrada que contiene los 3
elementos mayores (Nitrógeno, Fósforo y Potasio) y uno secundario
(Calcio) a la que se le llama NUTRIENTE MAYOR y una solución
concentrada compuesta por dos elementos secundarios (Azufre y Magnesio)
y seis elementos menores (Cobre, Zinc, Manganeso, Molibdeno, Boro,
Hierro) a la que se llama NUTRIENTE MENOR.
RECOMENDACIONES PARA DISOLVER NUTRIENTES PARA USO HIDROPÓNICO
Esta fórmula se basa en fertilizantes de alta pureza y alta solubilidad en
agua. Su base es la fórmula desarrollada por el Dr. Felipe Calderón hace
más de 15 años.
A. Nutriente Mayor (para preparar 20 Litros concentrados):
Fertilizante requerido Gramos
1. Fosfato Mono Amónico -MAP- (NH4H2P04) 720
2. Nitrato de Calcio Ca(NO3)2 4,160 ó 4.212
Si se usa Nitrabor
3. Nitrato de Potasio (KN03) 2,200
B. Nutriente Menor (para preparar 8 litros concentrados)
Fertilizante o Sal requerida Gramos
Nitrato de Magnesio ( Mg(NO3)2) 828
Sulfato de Magnesio (MgS04) 1.056
Se la conoce como sal de Epson o sal Inglesa
Sulfato de Manganeso (MnSO4) 4.00
Sulfato de Cobre (CuS04) 0.96
Sulfato de Zinc (ZnS04) 2.40
Acido Bórico (H3B03) 15.60
Molibdato de Amonio (NH4)6Mo7024) 0.004
Kelato de Hierro (Edta) 33.84 ó
Citrato Férrico Amoniacal 16.92
INSTRUCCIONES DE PREPARACIÓN.
1. ELEMENTOS NECESARIOS:
Un bidón plástico con capacidad para 20 Litros y con tapa hermética
(almacenaje de Nutriente Mayor).
Un bidón plástico con capacidad para 10 Litros y con tapa hermética
(Almacenaje Nutriente Menor).
Dos baldes plásticos con capacidad para 20 litros cada uno (para preparar
Nutrientes Mayor y Menor).
Un recipiente de plástico o de vidrio marcado para 1/2; 1 y 2 Litros, o
jarras plásticas aforadas o beakers de laboratorios.
Un pedazo de tubo de PVC (60 cms de largo y 1/2 ó 3/4 de pulgada de grueso).
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Cultivos Hidroponicos


NUTRICIÓN HIDROPÓNICA DECULTIVOS DE HORTALIZAS
Los nutrientes (alimentos) para las plantas cultivadas en hidroponía que son suministrados en forma de soluciones nutritivas concentradas, pueden ser
preparados por los mismos cultivadores cuando ya han adquirido experiencia
en el manejo de los cultivos y tienen áreas individuales o colectivas lo
suficientemente grandes como para que justifiquen hacer una inversión en
materias primas y equipo para su preparación. (ver anexos). Si no es así, es
preferible comprar las soluciones concentradas en el comercio, ya que con éstas
sólo es necesario diluirlas en un poco de agua y aplicarlas al cultivo en forma de
lluvia fina utilizando regaderas hechas con galones plásticos con perforaciones
hechas en la tapa o en la base con una puntilla caliente (de 2 pulgadas).
Las soluciones nutritivas ni el agua deben ser aplicadas en forma de chorros
gruesos, pues de esta forma se destapan las raíces y se compacta el sustrato lo
cual afecta el normal desarrollo de cualquier cultivo.
Por cualquier método que se utilice, la aplicación debe ser suave para no
compactar excesivamente el substrato.
Las soluciones nutritivas concentradas contienen todos los elementos que las
plantas necesitan para su correcto desarrollo y adecuada producción de raíces,
bulbos, tallos, hojas, flores, frutos o semillas.
Composición del nutriente hidropónico:
Además de los elementos que los vegetales obtienen del aire y del agua
(Carbono, Hidrógeno y Oxígeno), éstos consumen los elementos que se pueden
ver en la siguiente clasificación:
Elementos mayores o macro elementos
Nitrógeno, Fósforo, Potasio
Se llaman MAYORES porque las plantas los consumen en cantidades grandes.
Elementos Secundarios
Calcio, Azufre y Magnesio
Se llaman así porque las plantas los consumen en cantidades más pequeñas que
los elementos mayores, pero son muy importantes en la conformación de las
diferentes partes de los vegetales. Por ejemplo, Magnesio es un elemento
esencial para la formación de la clorofila, lo que quiere decir que si no hay las cantidades necesarias de él, la formación de ella no sería la apropiada, no habría
fotosíntesis y sin ella, no es posible la vida vegetal y sin plantas los demás seres
vivos de la naturaleza no podríamos existir.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Tutorado


CULTIVOS HIDROPONICOS
Tutorado:
Algunas hortalizas como la arveja, el pepino, la espinaca de Nueva Zelanda, el
ejote de rienda y el tomate, crecen varios metros y no son capaces de sostenerse derechas (al menos levantadas) por lo cual tienden a acostarse sobre el substrato ocupando mucho espacio y facilitando la pudrición de las hojas y los frutos.
Para ayudar a sostenerlas, se colocan varas de bambú o guadua alrededor de las
cajas o a lo largo de los surcos de plantas si se han utilizado bolsas plásticas o contenedores largos como láminas de eternit o de mezcla de zinc y aluminio.
Entre las varas de bambú se tiende alambre grueso a una altura no inferior a
180 cms. Posteriormente, con cordeles de algodón o de fibra de yute se amarran
las plantas desde su base (en la parte más gruesa) haciendo un nudo que no se corra (para evitar el estrangulamiento de la planta) y se eleva el cordel hasta el alambre, haciendo allí un nudo que se pueda soltar fácilmente para ir templándolo en la
medida en que la planta crece con el fin de mantenerla lo más derecha posible
sin ir a sacarla del substrato.
Podas:
Con el fin de eliminar partes innecesarias, para disminuir el peso de la planta y
para mejorar la circulación de aire dentro del cultivo (cuando hay muchas
plantas por m2) conviene eliminar hojas o ramas enfermas, rotas o que no
formen parte de su estructura productiva. Estas partes indeseables se cortan preferiblemente con una herramienta bien afilada o con la uña cuando están
tiernas para evitar desgarraduras que afecten la parte de la planta que queda,
pues por allí podrían penetrar enfermedades.
En el cultivo de tomate se deben eliminar las ramitas (chupones) que nacen en
las uniones entre el tallo principal y las hojas. Estos chupones tienen la
capacidad de consumir grandes cantidades de alimento, pero tienen la
desventaja de producir frutos pequeños y tardíos; si no se eliminan temprano,
cuando tienen 1-2 cms de longitud, crecerán consumiendo nutrientes que
serían más beneficiosos si se dirigieran a alimentar otras estructuras
involucradas en la formación de los frutos en el tallo principal que es lo que
finalmente interesa al productor. Si no se cortan en ningún momento, la
planta tendrá muchas ramificaciones, muchas hojas (parte vegetativa), pero la
formación de frutos será pobre en cantidad y calidad.
La eliminación de chupones debe realizarse semanalmente a partir de la
segunda o tercera semana de haber sido transplantado el cultivo y sólo debería permitirse la formación de 1 ó 2 ejes (tallos principales) como máximo, para
alcanzar óptimas producciones.
Todas las partes metidas en bolsas plásticas y sacadas del área del cultivo, especialmente las que presenten algún síntoma de enfermedad y si es posible
enterrarlas lejos de él para evitar la infección de plantas sanas o de cultivos
posteriores.
En el caso de tomate, pepino y pimentón, cuando se quieren menos frutos,
pero de mayor tamaño y peso, se eliminan los que se han deformado por
alguna razón o los que se fecundaron de último, pues estos, no alcanzarán el
tamaño de los primeros, pero sí retrasarán el crecimiento de éstos.
Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD

CUIDADO DE LOS CULTIVOS En el sistema de substratos sólidos: Escardas:

CUIDADO DE LOS CULTIVOS
En el sistema de substratos sólidos:
Escardas:
En el sistema de substratos sólidos, al aplicar diariamente los riegos y con el
paso del tiempo se van formando costras sobre su superficie que impiden que
el aire penetre en sus espacios porosos, limitándose así la toma de agua y
alimentos. Para evitarlas, se rompe la costra en la parte superficial (dos o tres
veces por semana) pasando la punta de un trozo de madera (como un lápiz)
entre los surcos, teniendo el cuidado de no hacer daño a las raíces.
La escarda se aprovecha para arrimar substrato a la base de las plantas con el
fin de evitar que las raíces queden expuestas al sol, porque esto afecta
negativamente su función fundamental que es absorber agua y elementos
nutritivos. (a esta labor se le denomina aporque. En cultivo de rabanito es
indispensable realizarla cada semana haciendo además una leve presión con
las dos manos sobre el cuello de la planta para estimular la formación del
“bulbo”, pues los substratos por ser livianos no dan, como la tierra, suficiente
presión para estimular este proceso.
Debido a la lenta descomposición de los substratos sólidos y a las pocas
probabilidades de contaminación por micro organismos dañinos, no es
necesario cambiarlos después de cada cosecha.
Eliminación de raíces y reposición de substrato:
Se recomienda sacar los excesos de raíces del cultivo anterior aplicando al
mismo tiempo mucha agua para lavar las sales que el cultivo no consumió y
reponer la cantidad (de la misma mezcla) que se ha perdido al realizar las
labores de manejo (escardas, aporques, transplantes) para dejar el nivel
en el mismo lugar donde se dejó la primera vez que se llenó el contenedor
(un centímetro abajo del borde).
Aireación en el sistema de raíz flotante:
En el sistema de cultivo de raíz flotante, para airear es indispensable agitar
la solución nutritiva al menos tres veces por día utilizando métodos sencillos
con el fin de que se redistribuyan los elementos nutritivos y para oxigenar la
solución; si esto no se hace, las raíces empiezan a ponerse oscuras y a limitarse
en la absorción de alimentos y agua. También se forman algas (lama verde)
que le da mal aspecto al cultivo y alteran su desarrollo porque ellas (son
plantas inferiores) consumen parte del alimento destinado a las plantas,
principalmente elementos menores.
La aireación se hace levantando y sosteniendo la lámina de durapax y agitando vigorozamente la mano con los dedos abiertos dentro del agua para formar
burbujas.
Los cultivos también se deben cuidar de los excesos de sol o de temperaturas
muy altas o muy bajas.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

CULTIVOS HIDROPONICOS SISTEMASDECULTIVO En medio sólido:

CULTIVOS HIDROPONICOS
SISTEMASDECULTIVO
En medio sólido:
Este sistema es eficiente para cultivar más de treinta especies de hortalizas
y otras plantas de porte bajo y rápido crecimiento. Ha sido el más aceptado
por la mayoría de las personas que en la actualidad trabajan en cultivos
hidropónicos simplificados pues es menos exigente en cuidados que el de raíz
en agua y permite sembrar mayor variedad de hortalizas.
Es el sistema que se debe recomendar para comenzar un cultivo en zonas
calientes. Si se obtienen buenos resultados, se puede probar con el sistema
en medio líquido.
Raíz flotante:
Es el que se hace en un medio líquido que contiene agua y sales nutritivas en
baja concentración (7 c.c. de solución nutritiva por cada 1,000 c.c. de agua)
de las mismas que las plantas absorben en cultivos en substratos sólidos.
Este sistema es muy conveniente para el cultivo de albahaca, apio, berro,
escarola y varios tipos de lechuga, con excelentes resultados en ahorro de
tiempo y rendimientos por cada metro cuadrado cultivado.
Con cultivo de lechuga se pueden hacer 12 cosechas por año en la misma caja
de cultivo lo cual representa innegables ventajas frente al cultivo de esta
misma hortaliza en el suelo (3 - 4 cosechas por año cuando se dispone de riego;
en caso contrario sólo 1 - 2 ).
En el sistema de raíz flotante las raíces crecen dentro de la solución nutritiva.
Las plantas están sostenidas sobre una lámina de icopor con la ayuda de un
cubito de esponja; el conjunto de lámina y plantas flota sobre la superficie
del líquido.
Las láminas de icopor sobre las que se transplantan los almácigos (plántulas)
deben tener 3/4 de pulgada de grueso y preferiblemente se deben comprar
láminas con buena resistencia (duras), mas de 15 libras de presión.
Como se indicó en un capítulo anterior, este sistema se recomienda para
climas frescos porque en los climas muy calientes, el oxígeno (indispensable
para que las raíces respiren y tomen los nutrientes) se evapora con mayor
rapidez.
Reposición de agua:
Cada 2 -3 días hay que completar el volumen de agua que se puso en el
contenedor el primer día (un centímetro abajo del borde del contenedor),
porque si no se hace esta reposición, habrá una mayor concentración de sales
y además, la cantidad que queda se calentará más rápidamente, ocasionándose
así disminución del desarrollo o la muerte de las raíces.
El método es muy exigente en la reposición del oxígeno, lo cual se hace agitando vigorosamente una mano sobre la superficie de la solución hasta formar
burbujas. Esta labor debe realizarse por lo menos tres veces al día durante
15 segundos, como mínimo cada vez. Si no se oxigena, las raíces se ahogan,
toman un color oscuro dejan de absorber agua y nutrientes y finalmente
mueren antes de que el cultivo haya llegado al punto de cosecha.
Al realizar la aireación es necesario levantar y sostener con cuidado (de lado
y no en forma plana) las láminas de icopor, pues un manejo inapropiado
permite que se quiebren con lo cual se disminuye su vida útil (calculada para
10 cosechas) y por lo tanto se aumenta el costo de producción de cada
planta cosechada.
En los climas calientes la pérdida de oxígeno es más rápida, razón por la
cual es necesario aumentar el número y la frecuencia de las oxigenaciones.
Esta es la causa por la que muchos cultivadores en zonas calientes no obtienen
buenos resultados al utilizar esta forma de cultivo y deciden abandonarlo
o cambiar a la modalidad de siembra en substratos sólidos que es menos
exigente en esta labor (llamada también aireación) porque conserva el oxígeno
por más tiempo dentro de los materiales que lo componen.
El agua debe cambiarse totalmente después de cada cultivo. No hacerlo
conduce a resultados negativos, pues las plantas nuevas tomarán una nutrición incompleta aunque se complemente con algunos elementos, porque no es
posible saber cuáles fueron los que consumió el cultivo anterior.
Para evitar la multiplicación de zancudos en la solución, se recomiendan dos alternativas:
1. Conseguir en un centro de salud un poco de Abate, producto recomendado
por el Ministerio de Salud que elimina las larvas en aguas estancadas.
De este producto se echa una cucharadita bien repartida sobre la superficie del
líquido.
2. Cada dos días, cuando se está haciendo la aireación (oxigenación), se limpia
con un pañito untado de jabón, el borde de la superficie del agua y el borde de
las láminas de icopor.
De esta forma se eliminan los huevos de los zancudos antes de que nazcan.
Esta labor debe hacerse con la frecuencia indicada para evitar la multiplicación
de esta plaga.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Siembra de especies indiferentes a la forma de siembra:

Siembra de especies indiferentes a la forma de siembra:
Hay especies hortícolas que se desarrollan sin problemas, independientemente
del sistema en que se siembren sus semillas: nabos, colinabos y remolacha.
No se deben hacer almácigos en tierra para luego transplantarlos a substratos hidropónicos. Los micro organismos dañinos (hongos, virus o bacterias) que
viven normalmente en el suelo pueden afectar las plantas cuando son trasladadas
al medio hidropónico, pues este medio no se desinfecta con productos químicos
y por lo tanto podrían resultar afectadas.
Las plantas que se van a transplantar en hidroponía, deben nacer en substratos preparados para hidroponía. En cambio, si se puede, con muy buenos resultados,
hacer germinadores en hidroponía para transplantarlos a cultivos en la tierra.
Post almácigos o aceleradores de crecimiento:
Es una etapa adicional del desarrollo inicial que se ha encontrado muy útil para
las seis especies que se recomienda cultivar en el sistema de raíz flotante
(albahaca de hoja ancha, apio, berro, escarola, lechuga y hierbabuena).
En este método, las semillas se siembran en almácigos con substrato sólido y
cuando las raíces han alcanzado una altura de 4 - 5 cms. y las plantitas ya tienen
1 ó 2 pares de hojas diferentes de las hojas cotiledonales, se transplantan sobre
cubitos de esponja sobre láminas de icopor donde la distancia entre los hoyos
es apenas de 8 cms.
Las láminas son colocadas en el sistema flotante donde las raíces de las plantas consumen en forma fácil y rápida todos los elementos nutritivos que necesitan,
por lo que crecen más rápido que si se hubieran dejado creciendo en el almácigo
de substrato sólido.
Utilizando esta variante en el manejo de los almácigos, el tiempo de crecimiento
de una planta desde su nacimiento en el almácigo hasta el estado apropiado
para ser transplantada a contenedores de crecimiento definitivo, se reduce por
lo menos la mitad.
Los post almácigos se recomiendan además para acelerar el desarrollo de
especies de lento crecimiento en sus primeras etapas de vida como sucede con
el ají dulce o verde y el tomate, cuando se desea anticipar las siembras en
relación con las épocas de lluvias. Esta práctica permite llevar el producto
al mercado antes que los demás productores, lo que repercute en mejores
precios. También es muy conveniente para acelerar almácigos de apio que
van a ser transplantados a substrato sólido o a la tierra, pues esta especie tiene
un crecimiento inicial demasiado lento.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

CULTIVOS HIDROPONICOS MÉTODOS DE SIEMBRA DE LAS SEMILLAS

CULTIVOS HIDROPONICOS
MÉTODOS DE SIEMBRA DE LAS SEMILLAS
Las hortalizas de acuerdo con sus características o hábitos de crecimiento (tipo
de raíz, área foliar, velocidad de crecimiento) tienen dos formas de siembra:
Siembra directa:
Es el método en el que las semillas o partes de plantas adultas (reproducción
vegetativa) se siembran en el lugar de cultivo definitivo y allí permanecen
hasta ser cosechadas.
Las especies que se siembran en el sitio definitivo se debe a que no resisten el transplante o porque desde el comienzo se desarrollan con mucho vigor y no
requieren cuidados especiales que garanticen sus primeros días de vida como
sucede con las especies que tienen semillas muy pequeñas y que por lo tanto
dan lugar a plantas muy tiernas en los primeros días de desarrollo que necesitan
cuidado especial. Las hortalizas que se adaptan a la siembra directa son:
Que se reproducen por medio de semilla sexual: arveja china, cilantro, fríjoles,
ejotes, vainitas, pepino, rabanito, zanahoria. (ver anexos).
De reproducción vegetativa (las que se reproducen separando una parte de una
planta adulta): berro, cebollín o ajo cebolla, espinaca, fresa, hierbabuena,
menta y orégano.
Siembra por transplante:
Es el método de siembra de semillas de hortalizas que necesita buenas
condiciones físicas y sanitarias, razón por la cual hay que acondicionar
contenedores especiales para el nacimiento y primeros días de crecimiento de
las plantulitas. Cuando ya han alcanzado cierto desarrollo son llevadas a los
sitios definitivos de cultivo donde alcanzarán el punto de cosecha.
Este método se utiliza para especies que tienen semillas muy pequeñas, o que
son delicadas en sus primeros días de crecimiento o que requieren una gran
cantidad de plantas para cubrir una superficie de cultivo, por lo que no sería conveniente sembrarlas en el sitio definitivo de cultivo.
La mayoría de las hortalizas cultivadas en el sistema hidropónico se adapta
a este método de siembra: Acelga, albahaca, apio, brócoli, cebolla, ajíes,
espinaca, lechuga, perejíl, repollo y tomate.
Almácigos:
El método de transplante requiere que se hagan almácigos (también llamados germinadores o semilleros) en los que se siembran las semillas y se da en
forma muy esmerada el manejo necesario para que las plántulas en sus
primeros días de desarrollo tengan el máximo de atención y cuidados para
crecer sanas y fuertes lo cual es garantía de cosechas de buenos rendimientos
en cantidad y calidad.
Los germinadores deben ser construidos de tamaño más pequeño que las
cajas para cultivo definitivo, pues en un pequeño espacio caben muchas
plantas (más de 2,000 en un metro cuadrado). Se pueden hacer en las cajas
(de madera o de icopor) donde vienen las frutas importadas o en pequeñas cajas
hechas de madera con medidas aproximadas a las siguientes (en centímetros):
Largo: 60
Ancho: 40
Profundidad: 8 - 10
Altura desde el suelo: 60
El substrato utilizado para hacer semilleros en hidroponía debe ser suelto
limpio y homogéneo. Se debe nivelar muy bien para que al trazar los surco
y depositar las semillas, unas no queden más profundas que otras ya que esto
afecta la uniformidad del nacimiento y del desarrollo inicial.
Para sostener una producción constante es necesario sembrar cada semana
pocos surcos de las hortalizas que más se vendan o se consuman y para garantizar
el adecuado desarrollo de las plantitas recién nacidas lo mejor es sembrar los días jueves o viernes. Así se garantiza que el nacimiento ocurra en día de semana, con
lo que se evita que los semilleros permanezcan cubiertos, pues en caso contrario,
las plantitas se estirarían buscando la luz, condición muy perjudicial para el buen desarrollo final de los cultivos.
No se deben transplantar almácigos desnutridos, ahilados, torcidos, dañados por
plagas o afectados por enfermedades. Es preferible retrasar la siembra y repetir el germinador; con esto se evitan pérdidas futuras.
Para distancias, densidades de siembra y otros detalles.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

4. PRÁCTICAS AGROECOLÓGICAS DE MANEJO DE PLAGAS

4. PRÁCTICAS AGROECOLÓGICAS DE
MANEJO DE PLAGAS
Por ello, una breve conceptualización sobre las principales
prácticas agro ecológicas permite demostrar y entender la diversidad
de alternativas que tienen los agricultores para la
prevención y supresión de plagas a nivel de sus fincas.
Así las cosas el manejo agro ecológico de plagas en la agricultura
urbana tiene los siguientes componentes:
*Manejo del suelo
*Manejo de la diversidad florística
*Platicas agronómica fitosanitarias
* Lucha biológica
* Lucha bioquímica
*Plaguicidas minerales
* Control físico
* Regulaciones legales
* Manejo de semillas almacenadas
* Producción de material de siembra
Por supuesto, todos son la esencia de la producción agraria
y se relacionan durante el proceso de producción, pero el
agricultor debe saber sus efectos con las plagas, sean estos
positivos o negativos, así como las prácticas que son compatibles
o no para los intereses de lograr producciones sostenibles.
4.1. MANEJO DEL SUELO
El manejo del suelo es esencial para el sustento de las plantas
cultivadas, la sostenibilidad de las producciones agrarias, la
prevención y supresión de plagas, entre otros aspectos relevantes
(Magdoff, 1997).
En la agricultura urbana el suelo reviste un carácter especial,
ya que existen sistemas de cultivo en canteros, en los que
éste se convierte en un sustrato preparado, generalmente integrado
por suelo (tanto fértiles como prácticamente inertes) y
materia orgánica (en algunos casos no totalmente adecuados).
Por otra parte los cultivos en canteros levantados, parcelas
y campos típicos tienen otras particularidades, ya que aunque
se incorporan abonos orgánicos, todo se realiza sobre el suelo
que existía en dicho lugar.
De cualquier manera, en ambos casos es importante saber
lo que se cultivó anteriormente en dichos suelos o lugares y,
si fuera posible, determinar si existen en estos suelos poblaciones
de plagas como son los nemátodos, los patógenos del
suelo (hongos y bacterias), los artrópodos (insectos y ácaros),
entre otros organismos causales de plagas que permanecen en
el suelo y luego pueden afectar los cultivos que se establezcan.
Igualmente, las dimensiones de las canaletas, los canteros y
las parcelas dificultan la mecanización de las labores de preparación
o de remoción del suelo, que obliga al empleo de implementos
manuales, factor que limita la profundización y aireación
de las capas inferiores, y contribuye a la compactación del suelo
y el desarrollo de poblaciones de plagas, entre otros problemas.
La mayoría de las tácticas de manejo del suelo que a continuación
se expondrán pudieran verse como esencialmente de
carácter agronómico; sin embargo, existen efectos indirectos
y directos sobre la fitosanidad de los cultivos, por aumentar el
vigor o la tolerancia de las plantas a las plagas, por hospedar
enemigos naturales (principalmente microorganismos) o por
sus efectos negativos al constituir reservorios de organismos
perjudiciales como los patógenos del suelo (Phytium,
Phytophthora, Rhizoctonia, Fusarium), los fitonemátodos
(Meloidogyne), los insectos (Phyllophaga) y las plantas indeseables,
entre otros.
Fuente: BASES PARA EL
MANEJO AGROECOLÓGICO DE
PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS
URBANOS
Luis L. Vázquez Moreno
Ingeniero Agrónomo. Doctor en Ciencias.
Investigador Titular.
Entomología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Artrópodos Plagas. INISAV.
Emilio Fernández Gonzálvez
Licenciado en Biología. Doctor en Ciencias Agrícolas.
Investigador Titular.
Nematología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Fitopatología. INISAV.

CULTIVOS HIDROPONICOS Substrato medio de cultivo líquido

CULTIVOS HIDROPONICOS

Substrato medio de cultivo líquido
El medio de cultivo más económico y fácil de conseguir es el agua que se
usa con el mismo fin que el substrato sólido; permitir el desarrollo de las
raíces y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionadas, pero
en un ambiente totalmente líquido.
Hasta la fecha, este medio de crecimiento de plantas sólo se recomienda para
el cultivo de albahaca, apio, berro, endivia, y lechuga (todas las variedades,
pero principalmente las de hoja abierta, las que no forman cabeza).
En zonas de clima caliente se recomienda iniciar las primeras experiencias
con cultivos hidropónicos utilizando el sistema de siembra en substratos
sólidos, dejando la siembra en medio líquido para etapas posteriores, cuando
ya se tenga más experiencia en el manejo de cultivos no tradicionales
que demandan atención diaria.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

CULTIVOS HIDROPONICOS Mezclas de substratos

CULTIVOS HIDROPONICOS
Mezclas de substratos:
Los materiales mencionados se pueden utilizar solos, pero es recomendable
utilizar mezclas de algunos de ellos en diferentes proporciones.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos en varios
lugares de El Eje Cafetero y América Latina con más de 20 especies de
hortalizas son:
1. 50% de cáscara de arroz con 50% de piedra pómez (espuma de lava
volcánica).
2. 50% de cáscara de arroz, 30 % de lava volcánica y 20% de aserrín.
3. 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río.
4. 60% de cáscara de arroz con 40% de lava volcánica.
5. 50% de cáscara de arroz, 40% de lava volcánica y 10% de aserrín de madera
(blanca o amarilla. No se deben utilizar los aserrines de maderas rojas ni los
de pino).
En Centroamérica la proporción más utilizada ha sido 50% de piedra pómez y
50% de cascarilla de arroz; aunque también ha dado buenos resultados una
mezcla hecha con 50 % de cascarilla de arroz, 30 % de piedra pómez y 20%
de lava volcánica rojo o negro.
Cuando se quiere cultivar hortalizas de raíz o de bulbo (Ajo, cebolla, nabo,
rábano, remolacha, zanahoria) es necesario esmerarse mucho en el tamaño
y la uniformidad de las partículas que los componen, pues éstos deben ser
pequeños, entre 1 y 7 milímetros, para favorecer la formación de las estructuras
y para evitar deformaciones que afectan la calidad comercial de la producción.
Para el cultivo de especies de hoja, flores, frutos o semillas, se pueden utilizar substratos con partículas de tamaño superior y la uniformidad no es tan
determinante en la producción.
En este sistema de cultivo, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes
que son aplicados todos los días sobre las plantas y la mezcla de materiales
sólidos.
Los substratos deben estar húmedos en el momento de echarlos en cualquier
tipo de contenedores.
Si se echan secos, después resulta difícil conseguir uniformidad en la
distribución de la humedad y los cultivos que se siembran sobre ellos se
afectan en forma grave.
Los substratos se echan en los contenedores comenzando desde el lugar donde
se puso el drenaje hacia atrás, para evitar que la manguera se despegue del
plástico. Antes de comenzar a llenar los contenedores de madera, es
conveniente poner un poco de substrato en las esquinas para evitar ese
riesgo, pues si la manguera se sale del plástico, podrían presentarse filtraciones
que disminuyen la duración de la cama y por lo tanto aumentan los costos de amortización por cosecha.



FUENTE: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Substratos: En el lenguaje hidropónico

Substratos:
En el lenguaje hidropónico, los substratos son materiales sobre los que se
desarrollan las raíces de las plantas; éstos pueden ser sólidos o líquidos.
Substratos sólidos:
Características que deben tener:
. Que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a 0.2 (la punta
de un lápiz) y no superior a 7 milímetros (la mitad de una uña del dedo meñique).
. Que retengan una buena cantidad de humedad debajo de la superficie, pero que
además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o
con la lluvia.
. Además de tener capacidad de retención interna, los buenos substratos deben
secarse con rapidez en su área superficial (1 cm. de profundidad), pues esto
disminuye las condiciones que favorecen el desarrollo de enfermedades.
. Que no se descompongan o que si lo hacen, lo hagan lentamente como ocurre
con la granza de arroz.
. Preferiblemente que tengan colores oscuros.
. Son mejores si no contienen elementos nutritivos.
. Que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los seres humanos
o de las plantas.
. Que no esté contaminado por desechos industriales o humanos.
. Que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar en las áreas
donde se establecerá el cultivo.
. Que tengan bajo costo y se puedan manejar con facilidad y sin peligro para
quienes los manipulan.
Los materiales que han sido probados y que cumplen la mayoría de estos requisitos
son los siguientes:
De naturaleza orgánica:
1. Cascarilla de arroz.
Antes de sembrar o transplantar sobre ella, es necesario lavarla o dejarla
fermentando bien humedecida durante 8-20 días según el clima de la región
(menos días para los climas más calientes). Con esto se eliminan semillas de
arroz y de malezas que podrían germinar cuando ya se haya establecido el
cultivo. Además, con el lavado se eliminan almidón procedente de los granos de
arroz, que al fermentarse puede afectar la asimilación de los nutrientes o quemar
las raíces del cultivo.
2. Aserrín de maderas que no sean rojas ni de pino.
El aserrín debe ser apenas una pequeña parte (entre el 15 y el 20%) del total de
substrato que se coloca en una cama de cultivo. Cantidades mayores pueden
perjudicar el crecimiento y la producción de algunas plantas. Conviene lavarlos
con agua caliente antes de mezclarlos.
De naturaleza inorgánica
. Lava volcánica (roja o negra).
. Piedra pómez.
. Arena de río o de quebrada de agua limpia.
- Escoria de carbón mineral en otras zonas.
Estos substratos podrían utilizarse solos y para algunas hortalizas, desde los
puntos de vista químico y biológico resulta conveniente no mezclarlos, pero debe evaluarse la posibilidad de riegos que se tienen, pues necesitan mayor frecuencia
debido a su escasa capacidad de retención de humedad. Sino se puede contar con sistemas de riego eficientes y económicos, la alternativa más viable es
mezclarlos con alguno de los componentes orgánicos, de los cuales el mejor es
la cascarilla de arroz.
Los substratos inorgánicos deben ser lavados hasta que suelten agua clara antes
de utilizarlos, porque pueden contener limos, arcillas u otras sustancias que pueden afectar la asimilación de los elementos nutritivos que se aplican con la solución.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO

Cultivos hidroponicos - Canales de guadua:

Cultivos hidroponicos,
Canales de guadua:
La guadua es un material abundante, resistente, económico y fácil de
conseguir en la zona cafetera y en muchos lugares de Colombia y de
otros países tropicales del mundo. Si se cosecha en la época de luna
menguante, en adecuadas condiciones de madurez y si además se pinta
el punto de corte con una mezcla de sulfato de cobre, ácido bórico y
piedra alumbre mezcladas en agua, se tendrá un material con gran
resistencia y duración con el cual se podrán hacer no solamente cajas
rectangulares para el cultivo (con el fondo hecho en esterilla del mismo
material), sino que se podrán hacer estructuras verticales con uno o dos
pisos de cultivo.
Para hacer estructuras productivas múltiples, se colocan dos estacones de
guadua gruesos (mínimo 12 cms de diámetro, preferiblemente de cepa),
de 2,10 metros de altura (de los cuales se entierran 40 cms) separados a
1,50. Entre estos estacones se colocan 3 ó 4 canales de 150 cms de longitud
cada uno y con una separación mínima entre uno y otro de 40 cms.
Los canales se hacen cortando longitudinalmente la parte superior (más
arriba de la mitad) de los trozos de guadua de 150 cms de longitud y
retirando, a excepción de los extremos, los tabiques que hay dentro de
ella para permitir que quede un canal. Este canal debe forrarse por dentro
con plástico de calibre 4 ó 5 para mejorar la duración.
Estos canales son muy apropiados para sembrar fresa, perejil crespo y liso,
berro y plantas ornamentales de flor. Estas estructuras que producen muy
buenas hortalizas pueden colocarse alrededor de la huerta para protegerla
de personas y animales dañinos.
Otros ejemplos de recipientes que se pueden utilizar:
. Canales hechos con alambre y plástico o con madera y plástico.
. Trozos de tubos de PVC o trozos de canales recolectores de agua lluvias
(de grueso o ancho superior a cuatro pulgadas ) o tejas de eternit para techos,
las cuales son muy fáciles de conseguir en el Eje Cafetero (éstas se deben
forrar con plástico antes de ser sembradas).
. Galones de aceite desocupados y cortados un poco más arriba de la mitad.
. Envases plásticos de margarina, aceite, detergente o vasos desechables de
bebidas gaseosas, helados o yogurt.
. Bolsas plásticas (cortas como las que se usan para vivero de árboles frutales).
Fuente: Cesar H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponia Familiar
Consultor PNUD

Cultivos Hidroponicos: LLANTAS USADAS:

LLANTAS USADAS:
Las llantas de buses y camiones que ya están muy gastadas son otro tipo de
contenedor económico y eficiente para producir hortalizas en pequeños espacios.
Deben preferirse las que tengan su estructura no de alambre, sino de fibra de
nailon para evitar que las puntas produzcan pequeños chuzones o heridas que
se pueden infectar. Estas llantas deben estar muy gastadas, ojalá que estén
empezando a mostrar la lona, pues esto facilita abrirlas por la mitad.
Abertura de las llantas:
Para abrir las llantas se busca en el centro de la banda de rodamiento el punto
más débil y allí se introduce la punta de una puntilla de 5 pulgadas o la punta
de un cuchillo fuerte hasta producir un corte que permita meter un machete
afilado que se va corriendo por el centro de la banda, lubricando constantemente
el machete con agua para que deslice con facilidad.
Llenado con substrato:
Cuando se termina de abrir la llanta se obtienen dos partes iguales y en cada una
de ellas se pueden sembrar diferentes hortalizas, desde las que producen hojas
y tallos (lechugas, cebolla de rama, repollo o col china, hasta las que producen
frutos (tomate, pepino) o bulbos (cebolla de huevo). En la mayoría de las zonas
de Colombia estas unidades productivas se pueden llenar con un substrato
de cascarilla de arroz y arena en proporciones iguales (50:50). Deben llenarse
hasta el borde, pues en la medida en que pasan los días el volumen de substrato colocado inicialmente irá bajando.
Drenaje:
En estas llantas como en todo contenedor donde se cultiva utilizando un
substrato sólido, se debe abrir un orificio para que salgan los excesos de agua
o los excesos de sales que se van acumulando a lo largo del tiempo. Este
orificio de drenaje se abre utilizando una puntilla caliente de 4 ó 5 pulgadas.
La ubicación del drenaje no debe ser en el fondo del canal, sino 2 centímetros
más arriba de él, para permitir que haya una pequeña reserva de humedad.
En este orificio de drenaje no es necesario colocar manguerita como se hace
en los contenedores de madera forrados con plástico, pues el objetivo de esta manguerita es evitar que la humedad pudra la madera, situación que no
ocurrirá con la llanta, pues siendo de caucho, no hay riesgo de que se
produzca pudrición.
Ubicación:
Las llantas no deben colocarse sobre el suelo, al igual que ningún contenedor;
en el Eje Cafetero lo mismo que en muchos lugares de Colombia y en otros
países es posible utilizar 3 trozos de guadua o de madera rústica (redonda) de
1 metro de altura, se entierran 30 ó 40 cms colocando los 3 trozos de tal
forma que formen un triángulo. Sobre la parte superior de los trozos se coloca
la llanta. Así se evitan excesos de humedad cerca de las plantas, se disminuye
el riesgo de daños por plagas y se mejora la circulación de aire fresco en la
zona donde crecen las raíces lo cual favorece el desarrollo del cultivo sembrado
en ellas.
Fuente: PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO
PNUD
César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar
Consultor PNUD

ESPINACA

ESPINACA (Tetragonia expansa Murr.)
ORIGEN: Arabia, norte de África
SUELOS: Francos
PRECIPITACION: 700, a 1.200mm
CICLO VEGETATIVO: 70 días
PREPARACION DEL SUELO: Arar profundamente, varias pases
de rastra.
PROPAGACION: Semillas
TIEMPO DE SIEMBRA: Todo el año
SIEMBRA: Surcos o canteros. Distancia entre hileras 0.45; entre
planta y 1,5 centímetros, Profundidad 1,5 centímetros.
SEMILLAS POR HECTAREA: 500GRAMOS.
POBLACION HECTAREA: 4.000 a 5.000 plantas
RIEGO: Un riego semanal, o cada 10 días
COSECHA: A 70 días de la siembra
PLAGAS: Gusanos cortadores, coquitos perforadores, chinche verde
hedionda, grillos y perros de agua.
ENFERMEDADES: De poca importancia
:

PRÁCTICAS AGROECOLÓGICAS DE MANEJO DE PLAGAS

PRÁCTICAS AGROECOLÓGICAS DE
MANEJO DE PLAGAS
El manejo agro ecológico de plagas se apropia de las bases
teóricas que sustentan la agricultura, la economía, la ecología,
la sociología y el enfoque de sistemas en el estudio y entendimiento
de la complejidad de la agricultura, bajo los principios
y herramientas que ofrece la Agro ecología (Altieri, 1994).
Entonces, el manejo agro ecológico de plagas tiene varias
características fundamentales, que son:
. Manejar las plagas al nivel del sistema de producción o
la finca, bajo el modelo de desarrollo endógeno. Otorgar prioridad a las prácticas agronómicas que tienen
efecto preventivo o supresito sobre la incidencia de plagas. Favorecer la conservación de Fernández Gonzálvez
Licenciado en Biología. Doctor en Ciencias Agrícolas.
Investigador Titular.
Nematología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Fitopatología. INISAV.
la diversidad biológica,
sea la existente en el sistema de producción o la intro.
ducida. Lograr una gran participación de los técnicos o extensionistas
y el agricultor, así como la comunidad agraria en los
diferentes procesos. La preparación técnica del agricultor debe ser bajo un
modelo de educación participativa, fundamentada en la
necesidad que tiene de entender para decidir bajo sus
condiciones particulares. Desarrollar las innovaciones de manera contextualizada
(adopción); es decir, sustituir el viejo modelo de la transferencia
de tecnologías.
Esto quiere decir que el manejo agro ecológico de plagas no
se concentra en la plaga o el campo cultivado, sino que incluye
la finca o sistema de producción, ya que trata de influir sobre
las causas por las cuáles los organismos nocivos arriban a los
cultivos y se incrementan.
Puede considerarse que el viejo enfoque de controlar la plaga
(producto efectivo) o proteger el cultivo (mantener aplicaciones
de productos en el campo cultivado), que es conocido como
Protección de Plantas o la alternativa del Manejo Integrado
de Plagas (MIP), que se sustenta en monitoreos para decisiones
y la integración de componentes, pero mantiene el enfoque
de manejar la plaga a nivel de los campos cultivados, se
convierten en experiencias provechosas, de las cuales el
manejo agro ecológico de plagas extrae enseñanzas (Vázquez,
2004).
Fuente: BASES PARA EL
MANEJO AGROECOLÓGICO DE
PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS
URBANOS
Luis L. Vázquez Moreno
Ingeniero Agrónomo. Doctor en Ciencias.
Investigador Titular.
Entomología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Artrópodos Plagas. INISAV.
Emilio

Guayaba uso y comercialización

  Guayaba uso y comercialización uso El fruto se utiliza para el consumo en fresco, la preparación de jugos, jaleas, mermeladas, néctares, z...