Cultivo del pepino Siembra



Cultivo del pepino

Siembra
El éxito del establecimiento del cultivo está determinado por la calidad de la semilla, condiciones del suelo y la propia labor de siembra. Al momento de la siembra, el suelo debe estar bien mullido, con suficiente humedad y lo suficientemente firme para que la semilla quede en estrecho contacto con la tierra húmeda. Puede hacerse en forma mecánica o manual; En el país ésta última es la practicada. Se utiliza entre 2 y 3 libras de semilla por manzana. La semilla debe colocarse a una profundidad no mayor de un centímetro.
La ubicación de la línea de siembra sobre el camellón o la cama dependerá del sistema de riego, de la infiltración lateral y del ancho de las camas mismas. Si se está regando por goteo, la línea de siembra deberá estar cercana a la línea de riego para que el bulbo de mojado abastezca las necesidades hídricas de las plantas; si el sistema de riego es por surco, la ubicación de las líneas de siembra dependerán del ancho de las camas y de la capacidad de infiltración lateral del suelo.
Generalmente se pretende que éstas queden en el centro de la cama, sin embargo, si no se pudiesen satisfacer así las necesidades hídricas de las plantas, especialmente en sus primeros estados, la línea de siembra debe desplazarse hasta un costado del surco o la cama.
Es recomendable que inmediatamente después de sembrar se aplique un insecticida nematicida alrededor de las posturas como medida de control contra las plagas del suelo.
Distanciamiento de siembra
En pepino los distanciamientos de siembra varían de acuerdo al sistema de siembra utilizado, al cultivar, textura del suelo, sistema de riego, ambiente, prácticas culturales locales y época. Una buena recomendación deberá estar basada en experimentación local y desarrollarse para cada caso en particular.
Los distanciamientos entre hileras pueden variar entre 0.80 m. y 1.50 m., por lo que el distanciamiento entre postura y/o plantas oscilan entre 0.15 m. y 0.50 m.
La generalidad de agricultores es sembrar dos semillas por postura. La densidad de población dependerá entonces de los distanciamientos utilizados.
Sistema de siembra
Este cultivo es una planta guiadora que puede extender su follaje libremente sobre el suelo, como también puede trepar ayudada por sus zarcillos.
Comúnmente se le cultivaba sobre el suelo en ambas épocas, por el desconocimiento de técnicas adecuadas de manejo en la mayoría de los casos y en otros por el costo adicional que significa una estructura para sostenerlo. Sin embargo, hoy en día se han visto las ventajas de un cultivo tutorado que compensan ese mayor costo y en algunas situaciones sólo así se ha hecho viable su producción.
La siembra sobre el suelo se recomienda solamente durante la época seca y se hace necesario utilizar un camellón firme y uniforme, sobre el cual se disponga la línea de siembra, así es posible una cama alta, para que el follaje no entre un contacto con el agua de riego o la excesiva humedad del suelo en la parte baja (espacio entre camellones o camas).
El cultivo con espaldera o tutorado es el más recomendado, por las siguientes razones: •
Su uso se traduce en una mejor disposición de las hojas para aprovechar la energía lumínica y una mayor ventilación,
Altos rendimientos,
Menor incidencia de plagas y enfermedades;
Mejor calidad de frutos en cuanto a forma y color; además
Facilita la cosecha y permite usar mayores poblaciones de plantas.
El uso de esta práctica depende en gran medida de la disponibilidad de recursos económicos del agricultor.
Existen 3 tipos de espalderas:
Espaldera en plano inclinado: Utiliza tutores de bambú o madera de 2.50 metros de longitud; el tutor vertical se entierra 0.50 metros. La distancia de los tutores en la hilera es de 4 metros; La primera hilera de alambre galvanizado # 18 o pita nylon se coloca a una altura de 0.30 m y la distancia entre las hileras siguientes es de 0.40 m. La hechura de las espalderas debe iniciarse antes de que las plantas comiencen a formar guía.
Espaldera tipo “A”: Con tutores unidos en un extremo y separados entre 1-1.30 m. en el suelo. La siembra se efectúa a ambos lados de la espaldera.
Espaldera vertical: Los tutores llevan una hilera de alambre o pita nylon en la parte superior, se amarran las plantas con pita y en el otro extremo se sujeta a la hilera de alambre.
Algunas veces se incluye otra hilera de alambre en la parte inferior de los tutores y con la pita se forma una red entre las 2 hileras de alambre, donde se colocan las plantas. Ya existen en el mercado redes especiales para educar guías de pepino.
Fuente: Ángel Daniel Casaca, Consultor individual, Ingeniero Agrónomo
Zootecnista, egresado de la Escuela Centroamericana de Agricultura
y Ganadería de Costa Rica, ECAG.
Email: angel_casaca@yahoo.com

ARRACACHA (Arracacia xanthorrhiza Bancroft)


   

ARRACACHA
(Arracacia xanthorrhiza Bancroft)

BIOLOGÍA REPRODUCTIVA
Las flores de arracacha pueden ser bisexuales o no y se distinguen de modo diverso en
relación al centro y periferia de la umbela. Las flores de la periferia poseen pedicelos largos y el cáliz puede estar ausente o presentarse bastante disminuido.
En las flores femeninas como masculinas existen cinco pétalos, éstos son más erectos y
ovales en las masculinas y más recurvadas en las extremidades de las flores femeninas.
En los dos tipos de flores los pétalos presentan una coloración rosada, blanca, gris o
marrón; las brácteas son simples y en la mayoría de las veces están localizadas a un lado
de la base de la flor femenina.
Las flores masculinas poseen cinco estambres alrededor de un disco central, alternándose con los pétalos. Los filamentos están encurvados y presentan una coloración rosada volviéndose erectos con el desarrollo de la flor. En la fase inicial, las anteras presentan una coloración verde claro, pasando a un color blanco bien característico, en la fase mas avanzada.
Las flores femeninas poseen una bráctea y cinco pétalos con ápices curvados, estando por lo tanto marcados y bien distinguidos en conjunto. El estigma es tan grande como el fruto en la fase en que el ovario está recién fecundado, cuyo tamaño puede facilitar la
polinización artificial.
El fruto es un diaquenio lanceolado oblongo de 6 a 15 mm. de largo y de 4 a 5 mm. de
ancho. Presenta un ápice puntiagudo, siendo comprimido lateralmente en toda su
extensión. El fruto es el resultado de la unión entre dos carpelos y termina con la formación característica de un ápice bífido. En los frutos se encuentran canales que contienen un aceite característico especial que varían en tamaño, cantidad y disposición en el fruto; siendo importantes para distinguirlas entre las especies (Hooker, 1831 y Bustamante et al., 1993).

AGRONOMÍA
PROPAGACIÓN DE LA PLANTA
 Producción por semillas
Dependiendo de la época de siembra y condiciones ambientales, las plantas de
arracacha florecen y producen semillas botánicas o sexuales viables.
La propagación a través de semillas botánicas muestra ser promisoria en la
reducción y eliminación de algunas restricciones asociadas con la propagación
vegetativa. La germinación de las semillas se inicia normalmente entre los 20 y 30
días, dependiendo de la temperatura.
El mejor substrato utilizado para obtener una buena germinación, emergencia
uniforme de las plántulas y reducción de patógenos, es la arena esterilizada.
El bajo porcentaje de germinación de semillas es atribuida al fenómeno de la
dormancia.
7.1.2 Propagación vegetativa
La propagación de arracacha con fines comerciales se realiza vegetativamente a
partir de los brotes que crecen en la parte aérea de la planta. Al contrario de las
semillas botánicas, mantienen la uniformidad y las características del clon que las
originó. Ellas no están en reposo absoluto pues ocurren modificaciones
bioquímicas y morfológicas desde su origen hasta su enraizamiento y producción
de una nueva planta.

Elección de plántulas
La capacidad de una planta para producir depende principalmente de la calidad del
material de siembra. El uso de plántulas de calidad inferior limita la producción de
raíces comerciales, por lo que ellas deben ser seleccionadas a partir de plantas
sanas y productivas.
Las plantas muy jóvenes pueden tener una capacidad de enraizamiento muy
reducida en razón del bajo contenido de materia seca, traduciéndose en la
aparición de muchas fallas en el campo.
Después de la cosecha y selección de las raíces tuberosas, las coronas son
esparcidas y almacenadas a la sombra por 10 a 15 días para provocar el
marchitamiento de las hojas auxiliando el enraizamiento de las plántulas, debiendo
ser regadas constantemente.
Los brotes son separados de la corona a través de la selección de las más
vigorosas y sanas, descartándose las sospechosas de virus.
De una corona pueden seleccionarse de 10 a 20 brotes, cuyo tamaño y diámetro
varían en función del clon utilizado. En algunos clones la separación se hace
manualmente y con mayor facilidad que otros, generalmente oriundos de semillas
botánicas, recomendándose utilizar los brotes de la periferia que por ser más
nuevos son menos sujetos al florecimiento.
Fuente: ARRACACHA
(Arracacia xanthorrhiza Bancroft)
GOBIERNO REGIONAL LA LIBERTAD (GRLL)
Calle los Brillantes Nº 650-Urb. Santa Inés. Trujillo-La Libertad. Perú
www.regionlalibertad.gob.pe

Explotación de insectarios de campo




BASES PARA EL MANEJO AGROECOLÓGICO DE
PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS URBANOS

Explotación de insectarios de campo: Otra práctica de conservación que está al alcance del agricultor es criar los biorreguladores en la propia finca, mediante la construcción
de insectarios de campo rústicos, que consisten en pequeñas jaulas o casas de malla fina, donde se siembran las plantas en macetas o bolsas de nylon, se crían ahí los huéspedes (plagas) y sus biorreguladores.
Por supuesto, las poblaciones del biorregulador a criar deben colectarse en la propia finca, porque uno de los requisitos técnicos de estas crías es trabajar con poblaciones locales, no introducidas.
Estos biorreguladores se liberan de forma inoculativa en la vegetación que crece en los alrededores antes de que se siembre el cultivo, o inmediatamente que se observan las primeras poblaciones de plagas en los cultivos recién trasplantados o en fase de desarrollo.
Manejo de los plaguicidas: Los plaguicidas químicos son los que más afectan a los enemigos naturales de las plagas, principalmente los insecticidas y los fungicidas. Sin embargo, también los plaguicidas bioquimicos o preparados botánicos pueden tener efectos, generalmente en el momento de su aplicación, pues su residualidad es poca. Igualmente los bioplaguicidas tienen efectos sobre los entomógafos, aunque mucho menor que los plaguicidas químicos.
Por ello el agricultor debe realizar las aplicaciones de estos productos en el momento de menor actividad de los enemigos naturales o dirigirlas hacia las partes menos habitadas por estos.
Cuando se liberan entomófagos, estas deben especiarse por cinco o siete días de las aplicaciones de cualquier producto.
Cuando se aplican hongos entomopatógenos, estas se deben espaciar de las aplicaciones de fungicidas químicos por siete días. Se trata de compatibilizar las aplicaciones en campo para evitar los efectos negativos o no deseados sobre los biorreguladores de plagas y los medios biológicos.
4.4.2. LIBERACIONES DE ENTOMÓFAGOS
Esta es una práctica tradicional de control biológico, que consiste en la reproducción masiva de insectos o ácaros que son efectivos contra determinadas plagas.
Puede ser mas factible cuando la reproducción de estos se realiza en laboratorios ubicados en las propias zonas agrícolas (como es el caso de los CREEs), que les permite la multiplicación de ecotipos mejor adaptados localmente y manejar las producciones
según las demandas existentes en cada época de siembra.
Las liberaciones de estos insectos o ácaros benéficos se deben realizar según las características del cultivo y la situación de la plaga, así como de acuerdo a los propósitos que se persiguen, que pueden ser inocular bajas poblaciones para que se
establezcan o liberar altas poblaciones para lograr una reducción sustancial de la plaga.
Cuando se liberan entomófagos hay que conocer sobre qué fase y estadio de la plaga (huésped) actúa la fase del entomófago que se libera, así como la duración media en días de dicha fase y si predomina entre el resto de los individuos de la población
de la plaga.
Las liberaciones deben realizarse en horarios en que los insectos liberados no se afecten por el cambio brusco de las condiciones donde se criaron y las que existen en el campo,
por lo que las horas de la tarde, una vez que las radiaciones solares se han atenuado, son las más recomendadas.
Igualmente, no deben estar precedidas de aplicaciones de ningún producto plaguicida, ni seguidas de ninguna labor cultural.
Aunque no existen suficientes experiencias en el país, para determinadas situaciones es conveniente realizar además liberaciones en los alrededores de los campos antes de que
se manifieste la plaga, para garantizar que el parasitoide o el predador ya se haya establecido.
Fuente: BASES PARA EL
MANEJO AGROECOLÓGICO DE
PLAGAS EN SISTEMAS AGRARIOS
URBANOS
Luis L. Vázquez Moreno
Ingeniero Agrónomo. Doctor en Ciencias.
Investigador Titular.
Entomología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Artrópodos Plagas. INISAV.
Emilio Fernández Gonzálvez
Licenciado en Biología. Doctor en Ciencias Agrícolas.
Investigador Titular.
Nematología, Control Biológico, Manejo de Plagas.
Grupo Fitopatología. INISAV.

MANEJO DEL CULTIVO DE LA UCHUVA EN COLOMBIA


   

MANEJO DEL CULTIVO DE LA
UCHUVA EN COLOMBIA

DISTURBIOS EN AUSENCIA DE PATOGENOS
INFECCIOSOS
Daños por granizo
El granizo puede ocasionar defoliaciones severas en el cultivo de la uhuva.
Cuando la lluvia es fuerte y acompañada de granizo, las hojas se desflecan, a
veces se arrancan y casi siempre son perforadas. Si el impacto es sobre el
tallo, el daño se localiza en el punto del impacto y el tejido toma un color
claro como el papel. El capacho también puede ser afectado recibiendo los
mismos daños que las hojas y tallos.

Daños por heladas
El cultivo de la uchuva, tiene gran riesgo de sufrir los efectos de las heladas
que se presentan en las zonas altas en épocas de verano. No se conocen
materiales o líneas de uchuva con resistencia a estos fenómenos, pero debido
a que su origen de esta especie son las zonas altas de los Andes, posiblemente
debe poseer genes de resistencia no detectados hasta el momento. Los
síntomas de las heladas se manifiestan en las hojas como manchas grades
necróticas, de color oscuro a marrón, ocasionadas por el descongelamiento.
Cuando la helada es muy fuerte, puede defoliar completamente el cultivo.
Daños por herbicidas
Los síntomas por toxicidad con herbicidas, muestran
un cuadro sintomático muy similar a los ocasionados
por virus. Las hojas se deforman por crecimiento
irregular de las márgenes, arrugándose, encrespándose
y produciendo ampollas. En la mayoría de los casos
las plantas se recuperan.

PLAGAS ASOCIADAS AL CULTIVO DE LA UCHUVA
Pulguilla
Organismo causal: Epitrix sp. El insecto es un cucarroncito pequeño de la
familia Chrysomelidae, de apenas dos milímetros de longitud, de color negro
brillante, que al mas leve contacto escapa mediante saltos. La plaga tiene
amplio rango de hospederos y se dispersa fácilmente de un cultivo a otro.
Síntomas: Los síntomas se presentan en el campo inmediatamente después
del trasplante y se expresan como pequeños orificios o perforaciones que
dejan los insectos adultos a medida que se alimentan. En esta etapa del
cultivo, los ataques de la pulguilla son importantes porque retrazan el desarrollo
normal de la planta. La pulguilla puede afectar las plantas en cualquier
estado de desarrollo, sin embargo en las plantas adultas el daño se aprecia
menos. La pulguilla se encuentra en todas las zonas donde se cultiva la
uchuva.

Manejo: Para el manejo integrado de la pulguilla se deben seguir las
siguientes pautas: tener libre de malezas el lote para la siembra y dejar una
franja de 2 m de ancha a su alrededor; se debe trasplantar el material vegetal
lo mas endurecido posible, para garantizar el escape de las plantas al ataque
del insecto. Cuando el ataque es muy fuerte y requiera la aplicación de
insecticida químico, se debe hacer 15 días antes de la cosecha. Los más
insecticidas más recomendados se basan en el ingrediente activo: dimetoato.
Perforador del fruto
Organismo causal: Heliothis subflexa. La plaga es una polilla de color
pajizo, por lo que puede pasar inadvertida en la hojarasca. Se encuentra en
todas las zonas donde se cultiva la Uchuva. Tiene un amplio rango de
hospederos entre los que destacan los pastos.

Síntomas: La mariposa adulta pone sus huevos en los tallos, en las hojas
cerca de los frutos recién cuajados, o en malezas aledañas. Los daños los
produce la larva desde sus primeros ínstares. Una vez la larva eclosiona,
perfora el capacho en estado verde y se alimenta del fruto también en estado
verde. La larva pasa a otros frutos para continuar su alimentación. La
presencia de la plaga se nota únicamente cuando hace el orificio de salida
para alimentarse en otro fruto o para empupar, o por la presencia de
excrementos en el ápice del capacho.
Manejo: El manejo integrado de la plaga se basa en las siguientes
recomendaciones: Destruir los cultivos o socas de uchuva abandonados,
cercanos al lote nuevo; mantener el cultivo libre de malezas hospederas;
cosechar y destruir los frutos afectados por la plaga.
Cuando se encuentren posturas de la plaga en las plantas de uchuva o en
otros hospederos, se deben hacer aplicaciones periódicas de un insecticida
biológico que contenga Bacillus thuringiensis. Si se presenten ataques muy
fuertes de la plaga, se recomienda aplicar insecticidas químicos, en cualquier
momento no inferior a 15 días antes de realizarse la cosecha.
Fuente: MANEJO DEL CULTIVO DE LA
UCHUVA EN COLOMBIA
José Luis Zapata P.*
Alegría Saldarriaga C.
Mauricio Londoño B.
Cipriano Díaz D.
Boletín Técnico
C.I. La Selva
Rionegro, Antioquia - Colombia

Guayaba uso y comercialización

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