Sistema de Cultivo en Perlita



Sistema de Cultivo en Perlita La perlita es introducida en España como sustrato para cultivo sin suelo en 1990 y desde entonces el número de hectáreas cultivadas se ha ido incrementando a un ritmo incluso mayor que el de lana de roca. Como en el caso de la lana de roca, la mayor parte de la superficie cultivada se encuentra en los invernaderos de Almería. La perlita se comercializa en sacos casi cilíndricos de 120 cm de longitud y 22 cm de diámetro, conteniendo un volumen de 40 litros de perlita B-12. El polietileno utilizado es de 800 galgas de espesor, blanco y negro, con una duración garantizada de 2 años. Cada saco es capaz de retener unos 23 litros de solución nutritiva. Se recomienda para un máximo de 6 plantas en cada saco y una densidad de 3.334 sacos por hectárea, que equivale a un volumen total de 134 m3/ha. Cada saco pesa aproximadamente 5 kilos, que lo hace manejable y fácil de instalar. Los sacos pueden quedar dispuestos en el invernadero, guardando una separación entre hileras de 2 m. y de 30 cm. entre sacos, disposición que puede variar en función del cultivo hortícola con el que estemos trabajando. Como ocurre con lana de roca, el manejo de la perlita requiere atención y control exacto de los nutrientes, por su baja o nula capacidad de intercambio catiónico y bajo efecto tampón, al trabajar con mayor volumen de sustrato por planta, permite diluir un poco los errores cometidos en el manejo del riego. La perlita la podemos emplear con sistema de sacos, que es el más extendido, se puede adquirir a granel para rellenar contenedores de poliestireno expandido, o bien, en contenedores continuos, encareciendo la instalación en estos dos últimos respecto al cultivo en sacos, por la adquisición de dichos contenedores. El semillero se puede realizar en bandejas de poliestireno con una mezcla de perlita y vermiculita evitando el sobrecoste del semillero en taco de lana de roca, o si se prefiere también se puede realizar en este último sustrato, incluso se puede efectuar siembra directa. Aunque es un material inerte químicamente, si se trabaja con soluciones nutritivas con un pH inferior a 5, puede producir la solubilización del aluminio existente en la perlita provocando fitotoxicidad. Durante su manipulación y transporte deben tomarse las precauciones oportunas, puede perder su estabilidad granulométrica, incluso durante el cultivo, produciendo las partículas finas tras estratificación anegamiento, falta de aireación y posibles problemas de asfixia radicular. Fuente: Cultivo sin Suelo de Hortalizas S è r i e D i v u l g a c i ó T è c n i c a Carlos Baixauli Soria José M. Aguilar Olivert Aspectos Prácticos y Experiencias

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