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Cultivo de papaya EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO


Cultivo de papaya
EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO
2.1. EXIGENCIAS EN CLIMA
La humedad y el calor son las condiciones esenciales para el buen desarrollo del
papayo. Requiere zonas de una pluviometría media de 1800 mm anuales y una
temperatura media anual de 20-22 ºC; aunque puede resistir fríos ligeros, si no tiene la
cantidad suficiente de calor, se desarrolla mal y los frutos no llegan a madurar. No se
debe cultivar en áreas propensas a heladas o a temperaturas por debajo de la de
congelación ya que éstas provocarían la muerte del vegetal. Las noches frescas y
húmedas ocasionan que la fruta madure lentamente y resulte de mala calidad.
En cuanto al viento, lo soporta bien ya que su tallo es muy flexible y a él se le unen los
pecíolos de las hojas y los pedúnculos de las flores, siendo difícil que se desprendan.
Los fuertes vientos pueden dañar algunas hojas pero no flores ni frutos.
2.2. EXIGENCIAS EN SUELO
El papayo se desarrolla en cualquier tipo de suelo siempre que sean suelos ligeros,
fértiles (ricos en humus), blandos, profundos y permeables.
Al tener sus tallos y raíces blandas y esponjosas, no deben cultivarse en terrenos
demasiado húmedos y compactos con mal drenaje, ya que se pudrirán las raíces.
VARIEDADES COMERCIALES
Debido a que el papayo se reproduce por semilla, se han desarrollado un gran número
de variedades, empleándose en cada zona de cultivo las mejor adaptadas a sus
condiciones climatológicas. Las variedades mestizas son poco estables, y se recomienda
tener cuidado en obtener semillas de progenitores que pertenezcan a la misma variedad.
Destacan las variedades Solo, Bluestem, Graham, Betty, Fairchild, Rissimee, Puna y
Hortusgred.
Las variedades más aceptadas son solo cuyo fruto, en plantas hermafroditas, pesa unos
450 gramos; la forma es de pera, la cáscara dura y el sabor dulce; y la variedad Puna,
ambas procedentes de Hawái.
PRÁCTICAS CULTURALES
4.1. PLANIFICACIÓN DEL CULTIVO
Es aconsejable realizar una plantación anual de semillas para sustituir a los árboles que
hayan cumplido dos años, ya que árboles superiores a esta edad son de gran porte lo que
encarece los costes de recolección del fruto o la obtención de látex y tienen una menor
producción.
Los árboles femeninos son los mejores para la extracción de látex, ya que el fruto es
mucho más grande. Para el consumo de frutos en fresco se prefieren los pies
hermafroditas ya que sus frutos son más pequeños y comerciales.
Es necesario practicar la autopolinización o polinización cruzada entre plantas
femeninas y hermafroditas o entre hermafroditas, ya que los pies masculinos son
improductivos y suponen un costo económico dentro de la explotación. Para lograr la
autofecundación o el cruzamiento se elegirán árboles femeninos y hermafroditas cuyas
flores estén bien formadas y con ayuda de un pincel o pluma se hurgará dentro de ellas
para hacer llevar el polen a los estigmas. Más tarde las flores polinizadas se cubrirán
con una bolsita hasta que cuaje el fruto. Así se obtendrán semillas que darán lugar a
plantas femeninas y a plantas hermafroditas que más tarde podremos plantar de nuevo,
evitando la aparición de pies machos.
ELIMINACIÓN DE MALAS HIERBAS
No se recomienda el empleo de herbicidas debido al carácter poco leñoso del tronco del
papayo, ya que podría ser dañado.
La escarda de las malas hierbas será manual o con una moto arada o cultivador, ya que
las labores profundas dañarían el sistema radicular. Se aconseja el empleo de láminas de
polietileno negro en superficie que no permitan el desarrollo de las malas hierbas.
Fuente: Gobierno Departamental Autónomo de Santa Cruz
DIRECCION DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD