Plagas en cultivos hidroponicos


Plagas en cultivos hidroponicos
Nemátodos:
Los nemátodos son gusanos de forma cilíndrica muy pequeños, no visibles
a simple vista, que se ubican en grandes cantidades en el área de las raíces
o en el cuello de la planta chupando los alimentos y el agua tomados por
ellas, por lo cual el síntoma principal es el de marchitamiento de la planta
en días y horas calurosos y una apariencia de desnutrición generalizada en
la planta si no se controlan oportunamente.
Esta plaga ocasiona la formación de nudos o hinchazones a lo largo de la
raíz, por lo que al arrancar una planta afectada por nemátodos, se observan
las raíces destruidas o en forma de rosario o camándula por el gran número
de agallas o abultamientos que forma.
Control:
Esta no es una plaga frecuente en cultivos hidropónicos, la mejor forma de
evitar la presencia de nemátodos en un cultivo es no transplantar a substrato,
plantas que hayan nacido en el suelo o en germinadores hechos sobre medios
de cultivo infestados.
Escardar el suelo superficialmente con frecuencia, en días soleados y de alta temperatura ayuda a su eliminación, pues los gusanos se deshidratan y mueren.
También conviene tratar los substratos regados en capas delgadas con agua
hirviendo antes de transplantar, pero esto se debe hacer especialmente
cuando se ha comprobado que hay nemátodos dentro de él.
Moluscos (Caracoles y babosas):
Estos animales invertebrados, se presentan principalmente en las épocas
húmedas y frías o en los cultivos en los cuales al regar se humedece
excesivamente tanto el substrato como las áreas cercanas al cultivo. Casi
nunca se presenta esta plaga en época y sitios secos y bien ventilados.
Sus daños son causados únicamente en las horas de la noche o muy
temprano en las mañanas frías, húmedas y nubladas.
Los moluscos causan dos tipos de daño:
El primero, es consumiendo parte de las hojas (lechugas, coles, repollos,
acelgas) o los frutos (fresa o frutilla principalmente).
El segundo, es dejando un hilo brillante sobre estas mismas partes
aunque no las consuma. En este caso, el producto, a pesar de no presentar
daños pierde todo su valor comercial, pues el mal aspecto que dan las
huellas dejadas por las babosas o los caracoles hace que sea rechazado
por los potenciales consumidores.
Control:
Tal como se ha indicado, la mejor manera de evitar los ataques severos
de esta plaga es manteniendo el área circundante de los cultivos y el
substrato mismo, libres de excesos de humedad.
Sin embargo, si en las épocas lluviosas, fuera imposible conseguir esta
condición, las poblaciones de éstos se pueden reducir drásticamente
atendiendo las siguientes recomendaciones:
- Retirar del área de cultivo todos los ladrillos, piedras o trozos de
madera grandes donde las babosas o caracoles pudieran protegerse a
l salir el sol,
- Colocar al atardecer, un saco usado de fibra vegetal o papel periódico
humedecido con una mezcla de agua y residuos de cerveza. A la
mañana siguiente (muy temprano) se levanta el saco o el diario y se
eliminan los moluscos que hayan llegado durante la noche atraídos
por el olor a levadura de cerveza y por la humedad.
También es posible poner trampas hechas con aserrín humedecido con
cerveza y un poco de miel o azúcar. Esta mezcla se ubica en pequeños
montones en varios sitios de la huerta que se deben revisar al día siguiente
muy temprano (antes de que el sol caliente) para eliminar los moluscos
que hayan llegado a la trampa.
Fuente: César H. Marulanda Tabares
Experto en Hidroponía Familiar. Consultor PNUD
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

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